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miércoles, 11 de febrero de 2015

80.

La vida se ha encargado de demostrarme que las despedidas, nunca son para siempre.

"Porque va a llover de nuevo. Y con la lluvia, voy a creer otra vez"


Hay historias que son imborrables en la mente, sencillamente, porque fue especial y tuvo tanta fuerza que ha seguido en tu mente. No hay dos historias en tu vida que sean semejantes, cada una aporta según el momento y la persona sentimientos diferentes. Nunca habrá una historia de amor semejante a la sensación de la primera, no se olvida, porque todo fue nuevo y los sentimientos muy intensos.

El destino, sin embargo, es imprevisible e incierto y de una forma curiosa, existen personas que se reencuentran por casualidad con el primer amor, en una etapa "más adulta", en otras circunstancias y con la perspectiva del paso del tiempo. A partir de allí, puede pasar de todo. Volver a sentir esos nervios de la atracción física, y te puedes dar la oportunidad de mirar al pasado o desmitificar y mirar al futuro.

Durante cuatro años África estuvo manteniendo que el adiós que dio aquel día era uno de esos que duran para siempre. Después de tanto tiempo lo veía desde otra perspectiva.

_________________________________________________________________________________

Hoy habla África.

Lo he pasado realmente mal, sí, para que lo vamos a negar. Pero analizando cada momento del pasado estoy orgullosa de mi actuación, siempre he actuado conforme a mis principios y a mis valores. Nunca me he arrepentido. Es obvio que te he echado mucho de menos y que me hubiera gustado que nuestra historia no hubiera acabado nunca. Pensé cientos de veces en decirte que te quería en vez de escribir ahora contando cuanto te he querido. Pero la vida es así y las historias terminan, y la nuestra acabó, era mejor dejar de vernos. Me cansé de tus idas y venidas y de tener la esperanza de que algún día cambiaras y no me dejaras escapar.
Te dí todo y renuncié a mucho apostando por algo que pensé que merecía la pena. Porque tu y yo valiamos más que cualquier cosa. Pero no funcionó.
No quiero que pienses que sólo me quedo con lo malo, te estoy diciendo adiós y la cosas tal y como las pienso pero me quedo con tus enseñanzas, que no fueron pocas. Con los recuerdos, que nos pertenecen a los dos. Con las imágenes y los momentos que nos regalaron esos meses en los que fuimos felices. Me quedé con un trocito de ti, igual que tú siempre has tenido un trocito de mi.
Espero que llegue el momento en el que ambos lo hayamos superado, que dejemos de mirarnos sin saber qué decirnos, de ignorarnos, de hablar del otro como si nunca te hubiera importado, de negar la evidencia de que lo fuimos todo, y que nos podamos llegar a querer de otra manera, tenernos cariño por todo lo que hemos pasado juntos.
Ni siquiera voy a intentar olvidarme de ti, porque es un camino sin salida, no habrá hombre más importante en mi vida. Ojalá aprendas a quererme como una amiga que siempre estará para lo que necesites, y aunque no lo sepas, he estado indirectamente a través de todos a tu lado. No puedo dejar que descarriles, no puedo no ser tu apoyo.


Y las apariencias, hoy lo sabes, no son nunca lo que parece. Cambié, aprendí a pasármelo bien, aprendí a hacer las cosas como quería, aunque supusiera a tus ojos que era otra, que yo ya no era esa a quien tu quisiste, pero siempre he sido la misma, intentando continuamente ser feliz, buscando cosas que me llenaran, mejor o peor, pero que me libraran de la soledad. Aunque muchas veces, y por otros motivos ajenos a ti, causaban el efecto contrario, me sentía aún más sola.


Pero hoy me doy cuenta de que he mentido a muchas personas que no debería acerca de ti, nunca te has ido de mi, nunca he dicho lo que realmente pensaba. He vuelto a querer después de ti, he vuelto a soñar y he vuelto a hacer planes e ilusionarme, aunque me estampara con el muro más grande que me he encontrado. Nunca he podido no preocuparme de ti, ni he querido asumir que no podía no formar parte de tu vida, pero tu no me dejabas... hasta aquella conversación de Whatsapp una noche de verano previa a tu examen de recuperación.

Hola Borja (te echo de menos) 
¿Qué tal? (confía en mi, úsame de apoyo) 
Tenemos que arreglar esto (no puedo seguir sin que tu seas uno mío).

Pero no es fácil volver a hablar con esa persona 3 años después. Sin embargo, tiempo después empezaste a demostrarme que me equivocaba, que yo no era la única que seguía pensando en ti como alguien importante, demostraste estar conmigo en varias ocasiones, varios paseos en los que te use como apoyo, varios paseos en los que pude conectar con la parte de mi que solo tú conoces, eres la única persona que saca esas partes.

Ambos sabemos que no era fácil mirarnos a la cara, pero poco a poco lo fuimos consiguiendo sin pestañear, y quizás, una copita haga que ni traguemos al mirarnos, y alomejor dos consiguen que responda la pregunta más importante.
¿Qué significa que hace 4 años escribiera: "Porque va a llover de nuevo. Y con la lluvia, voy a creer otra vez"?
Tu ya lo sabes. Ambos lo sabemos.
Nunca fue un adiós, fue un hasta que maduremos. Hasta que aprendamos a soportarnos. Hasta que lo que soñemos no se quede ahí y podamos cumplirlo. Hasta que seamos sinceros y abordemos los temas como debe ser y no a la tremenda. Hasta que confiemos en el otro y nos aceptemos con nuestros más y nuestros menos.

Y ese día, con dos copitas y una madrugada de día 6, volví a besarte.

Hoy, 7 meses después, no soy la misma que hace 4 años y medio. Ni tú tampoco, Borja. Hoy somos lo que, yo al menos, soñaba ser con una persona. Me llenas, me controlas, me completas, me guías, me aportas, y lo más importante, me haces ser. Soy caprichosa, egocéntrica, complicada, histérica, celosa, orgullosa, pero contigo me vuelvo Atenea, quiero guerra, quiero vivir, quiero cumplir, conseguir y triunfar.

Por eso cada vez que me preguntas qué es lo que más me gusta de ti, respondo lo mismo. Lo que más me gusta es quien soy cuando estoy contigo. Porque me siento yo, ni copias ni me dedico a vivir la vida que tienen otros, me siento YO.

Borja, cuatro años después, te quiero, como el primer día y más, si fuera posible.



jueves, 26 de septiembre de 2013

72.

Y aquí seguimos, como si nada, como si todo lo vivido no hubiera ocurrido nunca. Sigamos fingiendo que somos grandes desconocidos cuando en realidad hemos sido todo lo que unos adolescentes pueden llegar a a ser. Ignoremos nuestros sentimientos y hagamos caso omiso a nuestras ganas de abrazarnos. No pensemos en todo lo vivido. Lo mejor es olvidarlo, ¿verdad? Tengamos el suficiente orgullo como para no volvernos a dirigir la palabra a pesar de lo que nos queremos.

No. Es mentira. Es inevitable que haya algún cruce de miradas incomodas de vez en cuando entre tus ojos y mi brusco movimiento para que no vieras que te estaba mirando y recordando. Sí. Recordando. Es inevitable, ¿ahora mismo? Te odio, lo más increíblemente fuerte del mundo. Pero cuando te miro... cualquier sentimiento de ira desaparece durante los suficientes segundos para acordarme de una de las tantísimas veces que sentados hablando de cualquier cosa, cualquier tontería insignificante, se convertía en un desenfreno y un sin fin de caricias y
besos, que culminaban en un Te quiero.




Y así estoy, intentando ser fuerte. Haciendo lo imposible para olvidarte. Rebuscándote miles de defectos que me desenamoren de ti. Pero es imposible, mis ganas de llorar cada vez que te veo son incalculables, al igual que el tiempo que pienso en ti.
Ya no me miras, y mucho menos me sonríes. Pero cuando veo tu sonrisa, aunque no vaya dedicada a mí, me sigue ganando.
Me encantaría contarte muchas veces cómo me siento, pero sé que si lo hago, tú lo utilizarás en mi contra, para hacerme todavía más daño.
Así que aquí estamos yo y mis ganas de superarte, luchando por ser fuertes.

lunes, 24 de octubre de 2011

55.

Y es que por arreglar ciertos errores uno daría su vida...

Me quedé en la lluvia, dejando que el pelo y la ropa se mojasen por completo. La hierba bajo mis pies se volvió lisa y fría. Mis ojos parpadearon esquivando las gotas que empezaban a caer. Levanté la cabeza hacia el cielo mientras tus húmedas manos buscaban las mías.

Sonreí cuando comenzamos a girar y bailar en el suelo fangoso. Saltamos en el aire, sintiendo la pesada brisa tan sólo unos segundos. La lluvia empieza a caer más rápido, pero ralentiza nuestro baile. Con la melodía suave que desprenden las hojas sobre los árboles, nuestra danza se desacelera en un vals.

Giré lentamente. Mis ojos llorosos sonríen. Mi cabello fluye como un riachuelo a través de tus dedos. Tus manos me sostienen con firmeza pero son una sutil ternura.

Al poco tiempo, la lluvia se convierte en una suave llovizna, y nuestra danza debe terminar. Acaricias por última vez mis mejillas y te vas. Estoy sola y húmeda en aquel parque donde nos conocimos. El sol sale y pasa a iluminar mis mejillas y secar el último de mis recuerdos. Me dejé caer sobre el suelo mojado, increíblemente feliz.
Porque va a llover de nuevo. Y con la lluvia, voy a creer otra vez.

martes, 20 de septiembre de 2011

53.

(Hoy habla Borja)


- ¿Qué dirías que es lo que mas te gusta de ella?
- ¿Lo que más? No se... supongo que todo, todo lo que ella tiene me encanta.
- ¿Y si... tuvieras que elegir solo una de esas?
- Su sonrisa. Sin pensarlo... es algo así, como único, diferente y especial. Supongo que le pega.
- ¿Le pega? ¿Por qué?
- ¿Por qué? ¿Realmente me lo preguntas? ¿Por qué va a ser? Porque ella es única, diferente y especial.
- Y, bueno, ¿por qué ella?
- ¿Y por qué no?
- No me respondas con preguntas.
- No preguntes evidencias. Y no te responderé con preguntas.

Tss... ¿que por qué ella? Vaya pregunta...
Han cambiado tantas cosas desde entonces.


No le puedes pedir que después de todo sea igual que era antes.
No le puedes pedir que cambie de nuevo.
No le puedes pedir que olvide, ni que perdone.
No le puedes pedir que deje de intentarlo, no sería ella.
No le puedes pedir que no hable con él, son la misma persona.
No le puedes pedir que lo sepa todo, a veces falla.
No le puedes pedir que sea todo lo que tu deseas, quierela tal cual es.
No le puedes pedir que abandone otro sueño más, ya sería el cuarto.
No le puedes pedir que no se deje afectar, no sería humana.
No le puedes pedir que te cuente cosas de él, se siente mal.
No le puedes pedir que lo arregle todo sola, no es superwoman.
No le puedes pedir que se deje querer, no esta acostumbrada.

No le puedes pedir nada, pero sí, puedes darle lo que quiere.


lunes, 22 de agosto de 2011

51.

+ Te quiero demasiado. Tanto que a veces me duele.
- No seas tonta. Sabes que yo a ti también te quiero. Mírame. Venga ya, levanta la cabeza, mírame.
+ ¿Qué pasa?
- ¿Por qué lloras?
+ Y porqué no, joder, déjame llorar.
- Bueno bueno. Vale, yo te dejo. ¿Puedo consolarte al menos?
+ Tu eres tonto.
- Joder pues nada.
+ ¡Pero quieres consolarme!
- Ofú. Sí. Claro que quiero. Pero no llores anda.
+ Es que, no se, me apetece ¿vale?
- Pero no me gusta verte así. Lo sabes.
+ Ya, pero... ¡¿Por qué te tienes que ir?!
- Sabes que no quiero irme...
+ Si yo me pudiera ir... Daría lo que fuera para estar en tu lugar.
- Ya...
+ Lo siento, tienes que disfrutar ¡¿Te enteras?! Pasalo bien y no pienses mucho en mí...
- Jajaja. Lo ultimo... es complicado.
+ Te quiero.
- Yo más.
+ Já.
- Calla anda.

sábado, 9 de julio de 2011

47.

(Hoy habla África)

Y fue el pensar que si me iba, no me iba a llamar, lo que hizo que las primeras lágrimas corrieran camino de la barbilla, fue pensar que me iba a ir, íbamos a estar separados y no iba a saber de el, lo que hizo que se me hincharan los ojos, hasta derramar todo lo que sentía en ese momento. Yo... no sé si lo que quiero es alejarme de el o tenerlo lo más cerca que pueda. Muchas cosas han cambiado...pero y si ahora me alejo y lo que podría llegar a ser ya no sucederá por mi culpa...
Pensar en eso me mató, durante unos segundos no respiré, no sentí alegrías, se me empañaron los ojos, veía borroso, me faltaba tanto el aire que no podía moverme...

"Vuelve conmigo, por favor".

 +No sé ni cómo, ni cuándo, ni cuánto me enamoré de ti, porque no hay metros para medir todo esto, pero si sé porqué. Porque tienes un hueco aquí, entre el hombro y el pecho, y cuando pongo la cabeza me siento en casa y porque en todas las fotos que tengo tuyas salgo siempre sonriendo, en todas.
Y tú, ¿por qué te enamoraste de mí?

-Yo no escogí enamorarme de ti, pero la primera vez que te besé, nuestros dientes se rozaron por una milésima de segundo, y fue increíble. Y la hora exacta de ese beso eran las siete y veinte, y quité la pila del reloj para que se quedase la hora detenida para siempre. Parada. El minuto exacto en el que me besaste está metido dentro de un reloj. Para siempre. Y ya no sé nunca que hora es, pero me da igual. Y desde entonces miro constantemente el reloj.

+Esto tiene que ser malo.

- ¿Por qué?

+ ¿Que por qué? Acaso ¿no lo ves?

-Vamos pequeña, no llores.

Me decía al oído, beso delicadamente mi cabeza y me separe de el.

+Gracias por todo lo que has echo por mi, eres único...te amo

Me acerque a el y lo bese; no fue un beso como cualquier otro...fue uno tierno, que duro bastante tiempo.

-Y tu gracias por ser la novia mas perfecta y hermosa. Te amo muchísimo más.




Junto su cabeza con la mía y beso mi nariz.

+Muchas gracias por todo.

Bese de nuevo sus labios rápidamente y lo mire, por ultima vez.

sábado, 4 de junio de 2011

46.

+ ¿Sabes? De chica cuando me preguntaban, yo siempre decía que quería ser habladora.
- Jajajaja, que rara eres.
+ ¿Porqué?
- No se, eso no existe.c
+ ¿Y qué? Por que no exista, ¿no se puede soñar?
- No he dicho eso, pero no se, es que es raro. Lo típico es decir que quieres ser princesa, astronauta, o no sé. Cosas así. Pero... ¿habladora?
+ Supongo que eso quiere decir algo de mí.
- ¿El qué?
+ Que no soy típica, soy extraña, rara, sorprendente... y soñadora, sí, soñadora.
- Jajajaja, no necesitas abuela, ¿no?
+ Tonto eres.
- Lo sé, pero bueno. Tu eres la rara y yo el tonto. No esta nada mal.
+ Jajaja, nada mal, nada mal.
- Te quiero.
+ Y yo, y yo.

Continuaron con el paseo, sin hablar mas de ese tema, que al principio, simplemente fue una anécdota que compartieron, pero no sabía África, que quizá de ser habladora, podía llegar a ser feliz.

+ Bueno, ¿y tú?
- Yo, ¿qué?
+ ¿Que quieres ser?
- Ah, pues, realmente no sé, supongo que...ser feliz.
+ Ajam, pero...puedes ser algo en la vida y que ese algo te haga ser feliz.
- Bueno pero... no se yo me entiendo.
+ Pero yo también quiero entenderte...
- Pues... ya sabes.
+ Idiota.
- Jajajaja, ven para acá tontaina.
+ No, no, ahora me dejas, ¡eh!
- Ah bueno, pues vale, adiós.
+ ¡Peeeeeeeeeero seras malo!
- Jajaja, solo contigo.
+ Encima encima. Te la estas ganando.
- Mira mira, tiemblo.
+ ¡Te vas a enterar cuando te pille!
- Venga, ven a buscarme.
+ ¿Te imaginas que corro solo para eso?
- Cobarde.
+ Tú, que no eres capaz de acercarte.
- ¿Que no?

Estaban nariz con nariz, y a África le costaba aguantarle la mirada fijamente están tan cerca. Entonces el se agachó, hasta encontrar de nuevo a sus ojos. Entonces Borja agarró a África por al cintura, luego, le levantó la cabeza, hasta ponerla totalmente derecha mirándolo a él.

- Te quiero.

Y la besó, lo más intensamente que supo.

+ Y yo.

Estuvieron callados, un rato, pero entonces, antes de que el grillo rompiera el silencio, Borja se adelantó.

- ¿En que piensas?
+ Pensaba en lo bonito que es cuando conoces a alguien.
- ¿Y eso?
+ No se, es ese momento en el que no sabes nada de él, el primer contato, la primera impresión, ese hola tan tímido, esas palabras que se cruzan y poco más.
- ¿Sabes? Pero realmente lo mejor viene después.
+ ¿Porqué piensas eso?
- Porque luego la cosa empieza a funcionar, las miradas se cruzan, las conversaciones sin freno.
+ Claaaaaaaaaaro, y comienzas a darte cuenta de que ese idiota que tenías al lado te está calando hondo.

Entonces Borja la suelta de la mano, se pone delante de ella, andando de espaldas y pegando saltos y gritos le dice:
- ¡Sí, sí, pero pero aun esta lo mejor!
+ Jaja, sorprendeme.
- Cuano la confianza llega a un punto tan extremo, que ya no es una más, sino es ella, ella exactamente y entonces recuerdas el primer día, el miedo, los ojos, la incomodidad, que ya ha desaparecido... Y una vez más te das cuenta de que te has enamorado.
+ Jajaja, esta el niño inspirado hoy.
- Luego bien que te quejas de que nunca te digo nada bonito.
+ Bueno bueno, esta vez... no ha estado mal...
- ¿Que diceeeees?
+ Vaaaaaaale, ha estado genial. Te lo has preparado o qué.
- Pufffff, ¿que pasa que no puedo decirte nada?
+ Jajaja, da igual anda. Te vas a caer, anda derecho.

Entonces él se puso a su lado la cogió por el hombro, y siguieron paseando.

domingo, 17 de abril de 2011

44.

(Hoy habla África)

Me sentía muerta hasta que me vi reflejada en sus pupilas. Estaba esperando que mis pies comenzasen a volar de un momento a otro. Lo siguiente que recuerdo es que estaba entre sus brazos, me abrazaba tan fuerte que lo sentía en mí. Cerré los ojos y me quedé un rato sin decir nada, abrazada a él, dejando que todo surgiera como debía surgir, sin forzar el momento. Entonces me apartó de él, miró mis ojos humedecidos por las lágrimas, y en ese momento, sentí como mi vida, estaba desde ese momento ligada a él. Entonces me besó.

Que puedo decir de el...querido mundo, es hermoso, elegante y fuerte.
Le ayudaré a vivir su vida al máximo. Lo promoveré y también a sus objetivos para que exceda sus expectativas. Lo ayudaré a brillar en los lugares más oscuros donde es imposible amar. Lo protegeré siempre.. y lo levantaré cuando más lo necesite. Haré que sepa que camina a mi lado. El estará siempre a salvo, o al menos esa será mi tarea.

Cuando estoy con él me da igual que estemos haciendo o con quien estemos, me da igual lo que este pasando fuera, o lo que este pasando entre nosotros, cuando estoy con él, me da igual cual sea el motivo por el que nos encontramos juntos, cuando estoy con él, lo único que me importa es él. Cuando estoy con él lo único que hago es ponerme a pensar que decirle y que luego no se me venga algo mejor y no se lo haya podido decir. Quiero que cuando esté con él, el momento sea perfecto, y que lo que diga o haga sea lo correcto. Quiero que todo lo que me pase sea con él, y que la causa de lo bueno sea él. Quiero que haya cosas malas para darme cuenta luego de que lo que realmente quiero es a él. Quiero poder verlo a todas horas y quiero poder dejar de verlo algún tiempo, para que cuando lo vuelva a ver el momento sea precioso. Quiero que lo que hoy diga o haga sea enserio y que dure para el resto de mi vida.
Quiero ser feliz.
Lo quiero a él.
Y quiero que mi vida, sea suya.
Hoy, mañana y SIEMPRE.

Querido diario, estoy enamorada.
Porque realmente hoy se que es el y no otro. Me ha dado la vida, me ha dado razones por las que vivir, y para mí tener a alguien a tu lado que no te hace volverte a sentir así, no merece la pena. No es perfecto y no tampoco soy perfecta y nuestra relación no es rara.. es algo más raro que eso. Pero eso es lo que mas me gusta, yo no quiero ir imitando a la relación perfecta de los famosos, ni quiero tener al tío perfecto, y ni mucho menos me interesa ser perfecta, quiero tener personalidad, quiero que el la tenga y cuando me pregunte a mi misma como es posible que lo quiera la respuesta sea porque es único. ¿Como es posible todo esto? Culpa del amor supongo.




martes, 5 de abril de 2011

43.


- Gracias.

+ ¿Y eso? ¿A que viene?- decía mientras arqueaba una ceja.

- No viene a nada en concreto. Simplemente necesitaba decírtelo... es más no creo que sea la ultima vez que te tenga que agradecer algo... ni la única vez que te de las gracias por hacerme ver de nuevo a la vida, como algo necesario.- Mientras oía esto al principio tenía esa sonrisa picarona que iba a soltar de un momento a otro la palabra: tonto. Pero al oír eso ultimo su cara se quedo sin expresión alguna, parecía no haberlo entendido.

+ ¿Mirarla como algo necesario? ¿A que te refieres? - decía cada vez más perdida, como si no hubiera estado en algún momento de la conversación.

- A que me voy a referir, África. Antes veía la vida como un camino como algo que nos toca y punto. Ahora no.

Ahora, la veo como algo que necesito, porque solo podré estar contigo en esta vida. Y necesito estar contigo. Si no estuviera... tendría la necesidad de tener a alguien como tú. Así que... la única conclusión es que le has dado un sentido a mi vida.- Ahora sí, ahora estaba entre decirme tonto o pegarme.

+ Tu eres tonto. Tss..

- ¿Por decir la verdad?

+ Por decir tonterías...

- Sabes que no son tonterías.

+ ¿Entonces que nombre le pongo?

- ¿Por que has de ponerle un nombre?

+ Es igual... - dice girándose para marcharse.
- ¡Espera! Espera... - dije caminando unos pasos hacia ella - ¿No puedo preguntarte que pasa? no sé, tu también me das las gracias por muchas cosas, ¿por qué yo no puedo?

+ Ya...no se... la verdad es que no sé el porque... solo que no creo que yo haya echo todo eso.

- Pues no lo sé... pero lo cierto es que me has cambiado.
+ No, aun no. Pero bueno, ese no era el tema.

- ¿Y bien? ¿me lo vas a contar?
+ Pues... el resumen es que no he echo nada como para que me necesites tanto - una risa sarcástica se le escapa - es de locos ¿no?

- Un poco raro sí que es, pero lo de la lógica nunca lo llevó bien...

+ Creo que es porque somo iguales...
- Entiendo... - dije mirándole a los ojos que se le están llenando de lágrimas - aun así gracias.

+ Algo de razón sí que llevas...
- No, no, no, nunca le me la razón, o creeré que la llevo... - dije guiñándole un ojo.

+ Vale... - dijo sonriendo un poco.
- ¿Salimos un rato? - propuse de repente como por un impulso.

+ ¡¿Cómo?! - dice abriendo los ojos desmesuradamente.
- Que salgamos... - sonreí orgulloso.

+ Eso está muy bien... como esta lloviendo poco... - dice riéndose abiertamente.
- Es una oferta que no puedes rechazar no lo niegues... - dije bromeando.
+ Vale - se ríe - de todas formas es solo agua.

 
                                                                 ****



Una vez abajo en el portal...
- La verdad es que esta lloviendo bastante.
+ ¿Que pasa ahora te da miedo?- dijo taladrandome con la mirada.
- No lo digo por mí, si no porque no quiero que te mojes
+ ¿Te contrato como mi madre? No se... 
- Vamos anda, no necesito que me contrates como nada, pero como te refríes.. no me cuentes nada luego...- Lo cierto es que no quería que se resfriara... bastantes cosas le pasan ya.
+ ¡Vale!- Dijo sin oponer ninguna resistencia, y sonriendome salió del portal.

lunes, 7 de marzo de 2011

42.

Ayer fue... una noche, determinante.
La madrugada ha sido un descontrol de sentimientos, una autovía de pensamientos a 200 km por hora cada uno. ¿Cómo se puede echar de menos algo, que todavía ni siquiera ha ocurrido?
Porque los sueños, son peor que los recuerdos; porque éstos al menos los has vivido, pero los sueños no y quieres que ocurran con todas tus fuerzas, aunque a veces no esta en tus manos. A veces lo que hace que no ocurra es el tiempo, la distancia, incluso el adiós, el olvido...
Pero es que... esta vez no es un sueño. Esta pasando de verdad.
He de dejar de soñar tanto y así hacerme menos daño.
Si quiero ser feliz de verdad, sin que cada día se me venga a la cabeza algún sueño, algún bonito recuerdo.. debo dejar de rayarme tanto.
Debo de decidir algo y pronto.
Pero es que...
¡No, no, no y no!
Pero es que... ¡SI!
Le quiero...
Sí, le quiero... pero no.. no creo que sea capaz de dar yo el paso.
¡Ya sé! Le diré a alguien que se lo diga... y haber si el se lanza o algo... porque de veras, no soy capaz.

Pero la tarde con él... no fue como la planeé. Aun que tampoco estuvo mal.
Todos esos pensamientos y esa esperanza de no pasar el mal rato diciéndoselo, al final no han servido de nada, hasta el lo ha estado intentando durante toda la tarde pero yo... no se lo he puesto fácil.
Y al final...

+ Borja,  no me tiembla la voz al decirlo, y mi corazón quiso salir de mí para decirte, que ayer fue sin duda alguna el mejor día de mi vida.
- ¿Que significa eso?- Le temblaba la voz, y cada vez me apretaba más la mano.
+ Que te quiero, que ayer me dí cuenta de todo, que ayer decidí que me quiero tirar a la piscina, que eres un necio, un idiota, un asco, pero te quiero. Y creo que realmente que seas así es lo que mas me gusta de ti.
- Yo también siento lo mismo-- No quería mirarme a la cara, le constaba y su voz... eran susurros de vergüenza.
+ Borja esto es normal, tranquilizate, parate y mirame.
- Supongo, pero es la primera vez...
+ Lo sé, te lo haré de la forma más fácil.
- Vale...
+ ¿Quieres salir conmigo?
- Sabes que sí, que si es lo que tu quieres, sí. Pero solo te pido una cosa, solo una, lo único que es verdaderamente importante para mí.
+ Dime.
- Sinceridad, desde hoy hasta el ultimo día.
+ Sobra que me pidas eso. Lo sabes.
- Aun así, quiero dejarlo claro.

Oh dios, el pensaba que yo estaba tranquila, pensaba que yo estas cosas las hago diariamente o algo... ¡DIOS! Intentaba no estar nerviosa para que el no se pusiera aún mas nervioso, pero aún así... quería que la tierra me tragara, no sabía que decirle, quería darle seguridad, y yo estaba... echa un manojo de nervios.
Pero le paré, y lo abracé, le dije te quiero.
Y estoy orgullosa de mi decisión.
+ Borja...
- ¿Si?
+ ¿Qué día es hoy?
- 6 de Noviembre.
+ No esta mal... mola :)
- Jajaja, te quiero África. Gracias.
+ A ti, que me has devuelto la vida.
- Eres lo mejor que tengo.
+ ¿Alguna mentira más?
- Tonta eres.
+ Ya sabes que sí.
Posdata: Te quiero.

Me acompañó a mi casa, hasta el portal. Pero no todo quedó ahí...
+ Borja, estamos pensando lo mismo, ¿verdad?
- Posiblemente. ¿En qué piensas
+ En como nos vamos a despedir y ¿tú?
- Entonces, estamos pensando lo mismo.

Entonces con un hilo de voz me dijo, dame tiempo. Me llevó hacia el, me abrazó y me dijo una ultima vez el día 6 de Noviembre, el te quiero más perfecto.

martes, 1 de marzo de 2011

41.

(Hoy habla Borja)


Que puedo decir, creo que no se me ocurre nada nuevo.
Toda la noche en vela, pensando en ella, que mas se puede decir. Todo esta dicho, y las cartas echadas. Que decir, ¿Qué la quiero?, se presupone. Que decir, ¿Qué la añoro?, también se presupone. Que decir, que estoy seguro…pues es algo que solo descubriré intentándolo, lo único de lo que estoy seguro es que la quiero. Y que si todo lo que he sufrido me ha llevado hasta ella, sufriría todo lo que hiciese falta con tal de no perderla, no, ahora que la conozco, ahora que sé como es, no pienso perderla. Ni aunque estuviera loco.

Estoy feliz, sin motivo aparente, me he despertado a las 12 de la mañana, normal. No he dormido. Ella se ha ocupado de que soñara pero con los ojos bien abiertos.

No paro de escuchar un disco, y la verdad es que no tengo ni la mínima idea de porque lo hago, supongo que me recuerdan a ella, aun que repito, no se porque. Tienen algo que al escucharla pareciera como si su nombre se dibujara en cada nota, en cada objeto que hay en esta habitación, como si al escucharla, sintiera que la tengo detrás, con su barbilla apoyada en mi hombro, y un escalofrío me recorre el cuerpo cuando siento su aliento en mi cuello. Como si al escucharlas, su olor impregnara toda la habitación.

Tenía tantísimas ganas de quedar con ella, no se puede hacer nadie una idea, quería que todos los días a partir de ahora fueran como ayer, aunque no dijésemos nada, quería tenerla bien abrazada y cogida de la mano. No te vayas…le suplicaría. Sálvame de mi mismo, del agujero en el que me hayo, sonríeme, así me aras volar de aquí.

Los nervios del día comenzaron cuando me dijeron que tenían que hablar conmigo, tu mientras tanto, parecías mas contenta de lo normal, utilizando adjetivos cada vez mas cariñosos hacia mi persona. En aquel momento, creo que mi mundo se tiñó de esperanza, por favor, que sea eso, que sea eso. Me repetía una y otra, y otra vez.

Así, me dijeron que sentías algo por mí. Entonces me bloqueé. No se si era un hombre con nervios, o nervios en forma de hombre. Pero tu aun no habías llegado, y la gente empezó a llegar y conforme llegaban se enteraban y me decían tu actua con normalidad tio, como si nada pasase; pero creo que me conocían lo suficiente como para saber que mis nervios se notaban  a kilómetros de distancia. Y así fue, cuando a lo lejos te ví, y entonces fue el peor momento, el momento de la verdad. Pero te veía y no… no podía, no soy tan echado para adelante como me gustaría y como supongo que a ella le gustaría. Pero que se le va a hacer… No soy perfecto.

Te dí dos besos, y en horas, no hablamos nada, no sabía que decirte.
Entonces nos sentamos en el porche de la casa de Mario y nos dejaron solos, lo que me puso aun más nervioso. Tu estabas como flotanto en una nube, delante de mí con mi sudadera que te quedaba tremendamente enorme, bailando y haciendo el ganso, entonces me dabas la espalda, sé que me buscabas aún así, quería darte el placer de encontrarme. Así, me levanté y te abracé.

Hasta horas después, ninguno dijo nada referente a ese tema.
Pero, sabía perfectamente que yo no iba a ser capaz de abrir la boca. Solo podía esperar un milagro. El milagro de que tú, dijeras algo.

domingo, 13 de febrero de 2011

40.2

(Hoy habla Borja)


Hoy es viernes... hoy es el día en el cual la rutina se rompe.
Hoy habrá mucha gente con nosotros, aun así, siento la misma ansiedad por estar con ella.

No dejaba de pensar en ella, me tiene robada la mente, el alma, el corazón. Todo lo mío le pertenece y sinceramente, no sé si ella se ha dado cuenta que ahora mismo, respiro, porque no quiero perderla nunca. 

No se como, por un motivo u otro, al final nos quedamos solos ella y yo.  Todo parecía un sueño, yo quería estar contigo y de repente, saliste, y poco a poco, nos quedamos solos. No quise en ningún momento que todo terminara, no quería despertar de ese momento, quería congelarlo, y poder, tenerlo siempre presente.


Ella no era de esas que entras a primera vista por los ojos.Ni demasiado alta, ni excesivamente guapa...normal diría yo.Pero ahora me doy cuenta, de que quizá no entres por la vista, pero te quedas muy dentro, y cada día, me pareces más preciosa que ayer.
Me gustan esas caras que pones, la de enfado, la de disgusto, la de "hoy he tenido un mal día", la de "cuidado que muerdo", la de "soy feliz"...todas.
Me gusta que me provoques, que me escondas cualquier cosa ,un bolígrafo, o el móvil está bien, que lo escondas al otro lado de tu cuerpo, para hacer que mis manos se trasladen hasta tus piernas, nuestras manos entren en contacto y no se separen.¿Casualidad? Lo dudo.Y volvemos al ataque, te haces la indignada, me amenazas con que no me vas a devolver el móvil.Pones cara de seria pero te veo sonreír.Y vuelvo a posar mis manos sobre tus piernas, y tu allí tranquila.
Haga lo que haga estoy perdido...Lo siento niña, pero tu no eres nada normal, pero eso es lo que tienes y me encanta. 

Me mira, la miro, sonrío, ella aparta la mirada, “¿qué te ocurre?” le pregunto, “nada” contesta.
- Venga… sé cuando te ocurre algo, cuéntamelo.
+No es nada importante, solo es, que bueno… llevamos ya un tiempo viéndonos y… te he cogido mucho cariño, lo sabes ¿no?
Me mira, la miro, me abraza, “no me mientas nunca” le susurro, “nunca” me susurra…

Cuando después de estar mil horas juntos, llegó la hora de separarnos, y ese abrazo, que me diste al despedirnos... lo recordé durante toda la noche, pues no tenía nada mejor que hacer que soñar contigo y revivir la mejor noche de mi vida, no dijimos nada, pienso que ninguno tuvimos el valor de decir lo que el otro sentía, y me tenías confundido, por lo que no fui capaz de decirte nada, por temor a que solo fueran ilusiones mías, y que me las rompieras... No quiero que me hagas daño...

Hoy estoy seguro de que la amo.

Tengo que intentar algo, tengo que ser fuerte y valiente, armarme de lo que haga falta y decirle:
-Te quiero. Hoy, mañana y siempre.

Por que...

Me gusta pasear contigo por calles mojadas que quieren recordar cada pisada, calles vacías con un par de almas perdidas...Pararnos frente a frente, que te insinúes sutilmente, pero no tanto, no demasiado, lo justo para entender que mi mano no ha acabado en tu cadera por casualidad.Y poco a poco , acercarnos, mirarnos y abrazarnos.


jueves, 10 de febrero de 2011

40.

(Hoy habla África)

+ He de decirle que cada día adoro aún más los viernes...
- Y eso, ¿por qué?
+ Supongo, que se ha convertido en una rutina demasiado agradable y de la cual no me canso.
- ¿Podría decirme cual es esa rutina?
+ Verlo y estar con él.
- ¿Quien es él?
+ Borja.

Por fin, viernes.
Sonando el timbre que marcaba el comienzo de la cuenta atrás, para pasar las mejores horas de la semana, y eran todas ellas junto a el.
14:45 de un viernes tras otro, salía corriendo de las clases, para llegar, comer, quedar con el e irme.
No niego que si el camino hasta el, hubiera sido cuesta abajo, me hubiera tirado rodando para llegar antes.

Hoy, hoy es 5 de Noviembre. Día que parecía tan normal... en un principio, pero que se convirtió en el día clave, en el día decisivo, en el día de la cuenta atrás.
En el día que ambos sabíamos que llegaría, el día que ambos necesitabamos, ansiábamos.

Nadie sabe, lo que ese día sentía, pero puedo asegurar que era muchísimo más impresionante, bonito y sin duda, lo mejor que se podía sentir, amor puro y duro.
Lo miraba a los ojos, queriendo decirle: Bésame. Lo necesito.
Lo miraba a los ojos, queriendo decirle: Te quiero, desde el primer día.
Lo miraba a los ojos, queriendo decirle: Eres tú ¿sabes?
Lo miraba a los ojos y lo único que le quería decir era, que no cambiaría aquel momento por ninguna otra cosa.
Lo miraba a los ojos y lo único que le quería decir era, que en ese instante, YO, era la mujer mas feliz sobre la tierra.

Yo echada en el, el echado en mí, y el único testigo de lo que estaba sucediendo era la luna. Estábamos enamorándonos.

Lo miro, me mira, sonríe, yo aparto la mirada, “¿qué te ocurre?” me pregunta, “nada” contesto.
- Venga… sé cuando te ocurre algo, cuéntamelo.
+No es nada importante, solo es, que bueno… llevamos ya un tiempo viéndonos y… te he cogido mucho cariño, lo sabes ¿no?
Lo miro, me mira, lo abrazo, “no me mientas nunca” me susurra, “nunca” le susurro…



Nos sentamos a esperar, a esperar a que venga un príncipe y nos despierte de este gran sueño… y nos diga: -Ey, preciosa, esta es la realidad, sube a mi moto, y te enseño el cielo. Esas cosas que todo el mundo sueña.
Pero el problema está, cuando aparece.Si, porque aparece, lo quieras o no, alto o moreno, pequeño o flaco, rubio o con unos pantalones de adidas….pero aparece.Y te quedas allí de pie, empanada, sin pestañear a penas, vuelves a leerte todos esos jodidos cuentos que un día te contaron y te das cuenta de que sí, que es él.Pero….¿Tú que haces? ¡Pues absolutamente nada!Porque de pronto te entra un jodido pánico…y no puedes reaccionar. Te sientes como si fueses a tirarte en paracaídas desde 100.000 metros de altura, exactamente igual.
Tienes miedo de arriesgar, de que todo se acabe demasiado rápido,de que ese no sea el tío ideal, de que no sea tu príncipe, de estar escogiendo mal, tienes miedo de querer a alguien, de darlo todo por ese alguien y no recibir nada a cambio, tienes miedo de amar, y es así. Y piensas en tu único miedo que no sabes con total seguridad si pasará, al final, pero o te lanzas o te quedas amando en silencio a alguien...
- Te quiero.
-No puedes.
- ¿Por qué?
-Porque me harías daño…
-No lo haré, te lo prometo. Me he dado cuenta de que quiero estar contigo, siempre.

Hoy, estoy segura de que le quiero...
De lo que no estoy segura es de que sea una persona tan segura, como para decírselo.             





martes, 28 de diciembre de 2010

34.

(Hoy habla Borja)

Viernes santo. Por fin. Fin de semana.

Suponía ya desde un primer momento que hoy quedaría con África, nuestros viernes consistían en volver a vernos después de una larga semana, echándonos de menos aunque queríamos negarlo.

Me vino a buscar y...

+ ¡HOLA!- y me dio dos besos y un achuchón de los suyos.
- ¿Que tal?
+Pues muy bien tu sabes, harta del instituto.- Le gustaba estudiar... y aun no se como.
- Pues bueno, a ¿dónde vamos?

No podía dejar de admirarla ni un solo instante, ¿cómo podía ser tan... alegre, misteriosa, sencilla? teniendo todo lo que tenía en la cabeza, en su vida.
¿Cómo tenía tal valor, tal fuerza?
¿Qué la podía animar de esa manera?

Recuerdo sus consejos... No parecía que fuera una adolescente como otra cualquiera, era única en ese aspecto.






+Supera tus miedos, alza la voz, prometele al mundo que volverá a haber un nuevo yo, seca tus lágrimas, olvida lo inolvidable, ríe, cree en ti, y nunca, nunca, cometas el mismo error...
Cada momento es una oportunidad para cambiarlo todo. Hazlo. Esfuerzate. Pero hazlo. no te preocupes, el peor día de tu vida sólo dura 24 horas.. ahora echame cuenta. Hazlo.
-Eres increíble.

Recuerdo que, no podía dejar de abrazarla, la tenía a un metro, pero, aun quería tenerla mas cerca, quería sentir los latidos de su corazón golpeando mi pecho quería sentirla.
Recuerdo las avispas asesinas que la acosaban y recuerdo como huía, de las avispas y de mí.
Recuerdo su risa, su voz, incluso su aliento.

Y no se como lo hacía pero conseguía dejarme sin aliento, con cada frase, cada palabra, mirada, gesto.
Era ella misma, era única.



+ Gritale al mundo que me quieres.
- Te quiero.
+ ¿Por qué me lo dices al oído?
- Porque eres mi mundo.

lunes, 20 de diciembre de 2010

32.2

Parte 2.

No me hubiera echo falta ni el cielo, ni el sol, ni el atardecer, ni la luna, para que aquella tarde hubiera sido perfecta.

No dejé de pensar que si Borja tuviera un poquito de más arte, todo hubiera sido más perfecto, pero he de reconocer, que si no fuera así, no creo que sintiera lo mismo; Lo que más me atraía de él, era su falta de cariño, su poco entendimiento hacia lo que para él era un mundo nuevo, la mujer.

Pese a los muchos aspectos que me echaban atrás, no podía permitirme olvidarle, tenía algo... algo que no era normal, no era semejante a cualquier otra persona, tenía esa fragancia inquietante, ingeniosa y tan curiosa, que hacía que cada día con el fuera totalmente diferente al otro, y nunca repetía día.


 - Bueno, dime, ¿que hacemos?
+ Pueeees... te da igual, ¿andar?- Le dije sonriendo de oreja a oreja, a lo que respondió con el mismo gesto.
- Voy donde tu quieras - Tenía que reconocer que cuando se ponía de ese modo, de querer cumplir cualquier deseo que rondase por mi mente, me encantaba- y bien, ¿por dónde?
+ Sigueme, cuando vayamos llegando sabrás donde te llevo- y utilicé ese tono de picardía, con el que sonrió y echando una mano hacia delante, me indicó que empezara a andar.

Practicamente me llevé todos los quince minutos del camino hablando yo, a veces cantando, saltando, sonriendo, haciendo tonterías, y su expresión era como de no enterarse de nada de lo que decía, pero el quería que yo siguiera hablando, le gustaba verme feliz, le gustaba reírse cuando me veía tan contenta, parecía como si disfrutase al verme alegre, disfrutaba cuando estábamos juntos.

Le llevé a un centro comercial, a él no le gustaban las compras y a mi tampoco, pero no era por eso por lo que lo llevé, había banquitos y una cafetería, así que, nos pasamos la gran mayoría de la tarde sentados en un banco, donde no se como salté sola y con él, cantamos, y ambos sabíamos que estábamos jugando a ser novios.
Le encantaba abrazarme, y no de esos abrazos que duran cinco segundos y ya esta, sino de esos que no quieres que se acaben, de esos como si lo que tuvieras entre tus brazos lo fuera todo, y no quisieras que le pasase nada. Como si protegiera eso que tenía entre su pecho y sus brazos, como si protegiera lo que mas valor tenía, como si protegiera su vida misma.
 Tantísimas fueron las tonterías que dijimos, tantísimas las que hicimos, pero pasamos un rato inolvidable, en aquel banco.

Mis tripas se oían desde kilómetros de distancia así que fuimos a la cafetería, y me tomé un gofre, calentito, que rebozaba chocolate.

+ No me vayas a mirar comiendo que me da mucha vergüenza, ¡eh!- le dije, aun sabiendo que me iba a mirar de todas formas, y así fue como no paró de mirarme, y mientras el chocolate derramandose por mi barbilla, puesto que no le había mentido, cuando alguien me miraba comiendo, la comida, salía de mi boca por arte de magia y se me caía.
- Jajajajaja, nunca pensé que pudiera ser tan divertido mirarte comer...- le miré de reojo y le dí una torta- ¡Ay! ¿porque me pegas? jajajaja.
+ Por tonto, dejame eh, que no me mires...- y nada, hablarle a él y hablarle a pared tuvieron el mismo efecto, siguió mirándome, y he de reconocer que disfrutaba cuando me miraba con esa admiración.

Le ofrecí lo que quedaba de gofre, no podía más, estaba llenísima y el se comió el par de bocados que quedaban.
Volvimos a su piso, y el camino fue igual que la ida, no paró de reír, no paró de disfrutar, pero yo no me quedé atrás, yo tampoco podía pensar que cuando llegásemos no lo iba a ver en días... se había convertido en alguien importante para mí, y eso que realmente tampoco nos conocíamos tanto, pero me daba por pensar que al ser tan parecidos, creíamos que no nos conocíamos, pero sí, nos conocemos más de lo que parece.

Llegamos a su casa...
- Bueno, una gran tarde, me lo he pasado muy bien tontaina.
+ Ja, ja, ¡já! ¿quieres guerra?- se rió, y le ataqué con unas cosquillas malvadas.
- Jajajaja, eres increíble -dijo sonriendo- ¿Cuando quedaremos otro día?
+ Cuando tu quieras.
-Por mí, no te dejaría ir.
+ Mira que eres eh, anda callate ya y sube a tu casa
- Anda, mira que bien, ahora ¿me echas?
+ Jajajaja, sabes que no.

Se acercó, me miró, sonrió, me agarró, me empujo contra él y me abrazó.
Me besó en la cabeza.
- Luego hablamos...- dijo casi susurrando- Adiós.
Se dio media vuelta y lo vi irse escalera arriba, no dudó en girarse, mirarme una ultima vez, y continuar con el adiós.

sábado, 18 de diciembre de 2010

32.

(Hoy habla África)

- Ya es de día - Pensé, me tenía que levantar para ir a clase, hoy era viernes y la cosa cambiaba.

Me vestí, desayuné, me cargué la mochila a la espalda y salí de mi casa con una sonrisa de oreja a oreja, hoy era viernes, no paraba de repetírmelo una y otra... y otra vez.

Hoy saldría con Borja, como cada viernes, como cada fin de semana, hacía ya 1 semana que no lo veía, y necesitaba ese éxtasis de locuras al que llegábamos cuando estábamos juntos.

Pasaron seis horas interminables, mi cabeza solo podía estar en un sitio, y en las explicaciones del profesor te puedo asegurar que no estaba.
Estaba pensando en él, en que podríamos hacer, para cambiar 1 poco de un parque a algo menos rutinario.

Seguía en el mundo Borja, cuando de un golpe salí botando de él.

+ ¡África! - Me estaban gritando.
- Que, que, ¡que!
+ Que ya ha terminado la clase.
- Ah, vale, pues ¿ahora que nos toca?
+ Estas "tó loca eh".
- ¿Ahora porqué? ¿Que he echo?
+ Esta era la ultima hora, ya a casa ¡a comeeeeeeeeeeeeeeer! - Me encantaba mi compañera cuando se iluminaba al hablar de la comida.

Recogimos y nos fuimos; Raro fue que llegara a mi casa sana y salva, aun seguía pensando en él por el camino y me costó un par de tropezones, pero llegué.

En mi casa todo transcurrió lentamente y rutinariamente.
La comida ese día ni me supo de lo rápido que comí, corriendo le llamé y le dije que a las 5, me pasaría por su casa, que le tenía una gran tarde preparada.

El tiempo pasó relativamente rápido, y a las 5 menos algo, no lo recuerdo con exactitud salí de mi casa, paseando por la ciudad hasta llegar a su piso.
Le dí el toque que significaba que bajara, para irnos, y al poco tiempo le vi bajando y abriendo la puerta, iluminandoseme la cara fui hacia el y... le saludé con esa voz cantarina y curiosa que me sale, cuando no puedo contener la alegría.
- ¡Borjaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!- grité- ¡hola!- Dándole dos besos y un achuchón.
- Hola África - dijo con su habitual vergüenza, pero con una pequeña sonrisa, que podría calificar de perfecta.

Nos dejamos fundir en aquel abrazo, sonrientes, contentos, y quien sabe lo que cada uno sentiría en ese momento; solo sé, que cada día me abrazaba con más sentimiento, con más fuerza, que cada día nos convertíamos más en una única persona.

La tarde solo acababa de empezar.

martes, 7 de diciembre de 2010

30.

(Hoy habla Borja)

Creí que sabía lo que era el dolor y
me equivoqué otra vez.

El dolor no esta sentado en tu habitación mientras escuchas música que te devasta y sientes que el mundo va en cámara lenta, porque tu corazón ha sido metafóricamente hecho trizas ya que la sociedad no te entiende y tu ropa no se ajusta a la moda actual.


La vi, tan rápidamente como cuando una farola en la noche te hace ver durante unos segundos a tu sombra.
La vi, tan de refilón que ni me fijé en ella.

El dolor no está sentado en la cocina cuando estas llorando en un rincón después de haber terminado con esa pareja que te ha engañado después de tanto tiempo... Y no puedes pensar en nada más y el pecho te duele tan fuerte que piensas que ya nunca podrás volver a ser feliz como antes.

Dolor no es pensar que eres la persona más repulsiva y miserable del mundo y que nadie podrá entender como te sientes..

Eso no es dolor...

El dolor esta sentado en una habitación de un hospital, en la que abundan las sonrisas forzadas, dolor es ahuyentar las lágrimas corriendo por tu barbilla y que tu mente se siga infectando de recuerdos felices de la infancia, malditos recuerdos felices que solo te inundan de más oscuridad, el dolor es la mirada fija en la cara que amas y solo poder ver y saber que nada de lo que hagas podrá resistir a los demonios cuando ellos ya han devastado, y comenzando a cerrar la puerta tras de ti y no puedes hacer nada, todo esta dicho, ya nada importa. Solo sigues respirando el aroma amargo que desprenden esos momentos.

Dolor es, no haber dicho te quiero suficientes veces, ni haberte tomado la vida enserio, dolor es amar un corazón... es amar algo que no sabes cuanto podrá durar.

Cuando supe la primera vez que hablamos que me iba a enamorar de ella, cuando lo vi en sus ojos, cuando sentí que mi corazón quería salir de su sitio palpitando con tanta fuerza, cuando comprobé que las mariposas de los nervios existen, en ese momento conocí el dolor. Aun fuese el dolor de la mano con la alegría.

Era tan perfecta.
La primera vez que salimos juntos, lo supe.
Supe que era ella.
Desde el principio entre nosotros se podían ver esos lazos que poco a poco se han ido uniendo, hasta el punto de poder abrirme a ella.
No me suelo abrir a nadie, pero me miraba en esos ojos, que la mayoría de las veces estaban apagados pero cuando brillaban como el sol, relucía tanta felicidad y rebosaba tanta alegría, que me obligaba a hundirme en ella y a disfrutar del momento.

Con ella conocí el dolor de poder perderla, con ella conocí la ilusión de poder tenerla, con ella conocí la alegría de ser amigos, con ella conocí la bondad del ser humano, con ella conocí la perfección, con ella conocí el amor, y el más doloroso de los placeres.


Brillaba hasta en los días de lluvia, brillaba hasta con la ausencia del sol, brillaba en una noche sin estrellas.

jueves, 25 de noviembre de 2010

28.

- Te quiero- le susurré mientras lo miraba fijamente, envueltos en la oscuridad de aquel portal.

Esa noche nunca se me olvidará, ¿sabrá que lo quiero? ¿que me vuelve loca? ¿que busco su mano en todo momento?

En mi cuarto, a las tres y veinte de la noche, mas allá de cualquier esperanza de dormir esta noche. En cambio, estoy cantando a las paredes y bajando estrellas para iluminar las esquinas de mi habitación. En cambio, estoy escribiendo tu nombre en letra cursiva y susurrando secretos a mi mente mientras mi corazón late al límite máximo, porque tu me recuerdas que la vida es bella. En cambio, estoy haciendo una lista de cosas que quiero decir, la lista de un centenar y dos maneras diferentes para respirar ya que aún me dejas sin aliento cuando estás cerca.


En cambio, estoy pensando en cosas como:
Cuando hablas, moldeas el aire entre tus manos como si estuvieras pintando un cuadro que sólo yo puedo ver.
Como cuando me escuchas te quedas completamente inmóvil y tus ojos marrones cortan cualquier intento de concentración de mi alma destrozada.
Cómo cuando hablas las curvas de tus labios de una manera u otra me invitan a salir de mi escondite donde sea que estés.
Como se puede pasar con fluidez de la conversasión a un debate sobre el negro y el blanco para grandes peleas de vaqueros, películas animadas y mas recuerdos de la infancia.

En cambio, estoy nadando a través de pensamientos como:
Cómo confío en que sin lugar a dudas, si yo saltara con los ojos cerrados, tu te asegurarías de que yo no llegara al suelo.
Como café con leche y duchas de sol pueden remplazar vestidos elegantes y salones de baile.
Cómo fe no ha sido nunca una palabra más atractiva.
Cómo los abrazos pueden sentirse como el fin del mundo, unidos con un lazo.
Cómo una voz tan deliciosa puede calmar a un corazón sin poner obstáculos a través de aguas profundas.


En vez de dormir, estoy pensando en ti.
No estoy durmiendo, pero igualmente estoy soñando.

27.

(Hoy habla África)

Ya hace mas de una semana que no lo he visto, me resulta lo más parecido a una droga, no porque me produzca adicción, si no por que sin conocerlo tienes esa pizca de curiosidad que te envenena de querer saber como es.

Creo que... te quiero.
La semana pasada tuve la suerte de poder verlo, aunque fueran 3 segundos el tiempo que tardó en pasar a mi lado con la bici.

No creo que el se fijara en mí, pero me alegré de poder volver a verlo. Además supuso una satisfacción puesto que eso significaba que vivía aquí, en mi pueblo, y por lo tanto suyo también.

Te aseguro, que si en ese momento la calle hubiera estado desierta, hubiera saltado y gritado hasta llegar a las nubes, pues la felicidad que albergaba mi interior era para eso y para mucho más.

Espero verle pronto, no hay nada que necesite ahora más que eso.
Quiero verte. Y lo quiero hacer ¡ya!

martes, 23 de noviembre de 2010

26.

(Hoy habla Borja)

Ella tenía esos ojos que me hacían sentir como si me ahogaba, y cuando me miraba en ellos me sentía abrumado. Fue como si ella supiera algo que nuna me dijo, algo que todavía no sé, algo que estaba prohibido y envenenado y que nunca quería saber..

En ese momento me bloqueé en una unica frase, no hacía otra cosa que pensar:
- Por favor, ignora mis ojos muertos, estoy hundido en un mundo que esta más abajo que el tuyo. Me he quedado atrapado dentro de mi mismo, en una prisión de la verguenza.

Me siento tan idiota, le dije un único:
- Lo siento.

Y su expresion fue de querer gritarme y no poder, por no conocerme, pero sé que intentaba decirme lo que yo ya pensé al verla:
- Podrás lastimar mi corazón, cortar mis alas o cegar mis ojos. Pero nunca podrás tener mi libertad, ni mi alma ni mi voz...Incluso me mantienes en esta jaula. Pero YO siempre volare más alto que tu.  SIEMPRE.