sábado, 4 de junio de 2011

46.

+ ¿Sabes? De chica cuando me preguntaban, yo siempre decía que quería ser habladora.
- Jajajaja, que rara eres.
+ ¿Porqué?
- No se, eso no existe.c
+ ¿Y qué? Por que no exista, ¿no se puede soñar?
- No he dicho eso, pero no se, es que es raro. Lo típico es decir que quieres ser princesa, astronauta, o no sé. Cosas así. Pero... ¿habladora?
+ Supongo que eso quiere decir algo de mí.
- ¿El qué?
+ Que no soy típica, soy extraña, rara, sorprendente... y soñadora, sí, soñadora.
- Jajajaja, no necesitas abuela, ¿no?
+ Tonto eres.
- Lo sé, pero bueno. Tu eres la rara y yo el tonto. No esta nada mal.
+ Jajaja, nada mal, nada mal.
- Te quiero.
+ Y yo, y yo.

Continuaron con el paseo, sin hablar mas de ese tema, que al principio, simplemente fue una anécdota que compartieron, pero no sabía África, que quizá de ser habladora, podía llegar a ser feliz.

+ Bueno, ¿y tú?
- Yo, ¿qué?
+ ¿Que quieres ser?
- Ah, pues, realmente no sé, supongo que...ser feliz.
+ Ajam, pero...puedes ser algo en la vida y que ese algo te haga ser feliz.
- Bueno pero... no se yo me entiendo.
+ Pero yo también quiero entenderte...
- Pues... ya sabes.
+ Idiota.
- Jajajaja, ven para acá tontaina.
+ No, no, ahora me dejas, ¡eh!
- Ah bueno, pues vale, adiós.
+ ¡Peeeeeeeeeero seras malo!
- Jajaja, solo contigo.
+ Encima encima. Te la estas ganando.
- Mira mira, tiemblo.
+ ¡Te vas a enterar cuando te pille!
- Venga, ven a buscarme.
+ ¿Te imaginas que corro solo para eso?
- Cobarde.
+ Tú, que no eres capaz de acercarte.
- ¿Que no?

Estaban nariz con nariz, y a África le costaba aguantarle la mirada fijamente están tan cerca. Entonces el se agachó, hasta encontrar de nuevo a sus ojos. Entonces Borja agarró a África por al cintura, luego, le levantó la cabeza, hasta ponerla totalmente derecha mirándolo a él.

- Te quiero.

Y la besó, lo más intensamente que supo.

+ Y yo.

Estuvieron callados, un rato, pero entonces, antes de que el grillo rompiera el silencio, Borja se adelantó.

- ¿En que piensas?
+ Pensaba en lo bonito que es cuando conoces a alguien.
- ¿Y eso?
+ No se, es ese momento en el que no sabes nada de él, el primer contato, la primera impresión, ese hola tan tímido, esas palabras que se cruzan y poco más.
- ¿Sabes? Pero realmente lo mejor viene después.
+ ¿Porqué piensas eso?
- Porque luego la cosa empieza a funcionar, las miradas se cruzan, las conversaciones sin freno.
+ Claaaaaaaaaaro, y comienzas a darte cuenta de que ese idiota que tenías al lado te está calando hondo.

Entonces Borja la suelta de la mano, se pone delante de ella, andando de espaldas y pegando saltos y gritos le dice:
- ¡Sí, sí, pero pero aun esta lo mejor!
+ Jaja, sorprendeme.
- Cuano la confianza llega a un punto tan extremo, que ya no es una más, sino es ella, ella exactamente y entonces recuerdas el primer día, el miedo, los ojos, la incomodidad, que ya ha desaparecido... Y una vez más te das cuenta de que te has enamorado.
+ Jajaja, esta el niño inspirado hoy.
- Luego bien que te quejas de que nunca te digo nada bonito.
+ Bueno bueno, esta vez... no ha estado mal...
- ¿Que diceeeees?
+ Vaaaaaaale, ha estado genial. Te lo has preparado o qué.
- Pufffff, ¿que pasa que no puedo decirte nada?
+ Jajaja, da igual anda. Te vas a caer, anda derecho.

Entonces él se puso a su lado la cogió por el hombro, y siguieron paseando.

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