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miércoles, 11 de febrero de 2015

80.

La vida se ha encargado de demostrarme que las despedidas, nunca son para siempre.

"Porque va a llover de nuevo. Y con la lluvia, voy a creer otra vez"


Hay historias que son imborrables en la mente, sencillamente, porque fue especial y tuvo tanta fuerza que ha seguido en tu mente. No hay dos historias en tu vida que sean semejantes, cada una aporta según el momento y la persona sentimientos diferentes. Nunca habrá una historia de amor semejante a la sensación de la primera, no se olvida, porque todo fue nuevo y los sentimientos muy intensos.

El destino, sin embargo, es imprevisible e incierto y de una forma curiosa, existen personas que se reencuentran por casualidad con el primer amor, en una etapa "más adulta", en otras circunstancias y con la perspectiva del paso del tiempo. A partir de allí, puede pasar de todo. Volver a sentir esos nervios de la atracción física, y te puedes dar la oportunidad de mirar al pasado o desmitificar y mirar al futuro.

Durante cuatro años África estuvo manteniendo que el adiós que dio aquel día era uno de esos que duran para siempre. Después de tanto tiempo lo veía desde otra perspectiva.

_________________________________________________________________________________

Hoy habla África.

Lo he pasado realmente mal, sí, para que lo vamos a negar. Pero analizando cada momento del pasado estoy orgullosa de mi actuación, siempre he actuado conforme a mis principios y a mis valores. Nunca me he arrepentido. Es obvio que te he echado mucho de menos y que me hubiera gustado que nuestra historia no hubiera acabado nunca. Pensé cientos de veces en decirte que te quería en vez de escribir ahora contando cuanto te he querido. Pero la vida es así y las historias terminan, y la nuestra acabó, era mejor dejar de vernos. Me cansé de tus idas y venidas y de tener la esperanza de que algún día cambiaras y no me dejaras escapar.
Te dí todo y renuncié a mucho apostando por algo que pensé que merecía la pena. Porque tu y yo valiamos más que cualquier cosa. Pero no funcionó.
No quiero que pienses que sólo me quedo con lo malo, te estoy diciendo adiós y la cosas tal y como las pienso pero me quedo con tus enseñanzas, que no fueron pocas. Con los recuerdos, que nos pertenecen a los dos. Con las imágenes y los momentos que nos regalaron esos meses en los que fuimos felices. Me quedé con un trocito de ti, igual que tú siempre has tenido un trocito de mi.
Espero que llegue el momento en el que ambos lo hayamos superado, que dejemos de mirarnos sin saber qué decirnos, de ignorarnos, de hablar del otro como si nunca te hubiera importado, de negar la evidencia de que lo fuimos todo, y que nos podamos llegar a querer de otra manera, tenernos cariño por todo lo que hemos pasado juntos.
Ni siquiera voy a intentar olvidarme de ti, porque es un camino sin salida, no habrá hombre más importante en mi vida. Ojalá aprendas a quererme como una amiga que siempre estará para lo que necesites, y aunque no lo sepas, he estado indirectamente a través de todos a tu lado. No puedo dejar que descarriles, no puedo no ser tu apoyo.


Y las apariencias, hoy lo sabes, no son nunca lo que parece. Cambié, aprendí a pasármelo bien, aprendí a hacer las cosas como quería, aunque supusiera a tus ojos que era otra, que yo ya no era esa a quien tu quisiste, pero siempre he sido la misma, intentando continuamente ser feliz, buscando cosas que me llenaran, mejor o peor, pero que me libraran de la soledad. Aunque muchas veces, y por otros motivos ajenos a ti, causaban el efecto contrario, me sentía aún más sola.


Pero hoy me doy cuenta de que he mentido a muchas personas que no debería acerca de ti, nunca te has ido de mi, nunca he dicho lo que realmente pensaba. He vuelto a querer después de ti, he vuelto a soñar y he vuelto a hacer planes e ilusionarme, aunque me estampara con el muro más grande que me he encontrado. Nunca he podido no preocuparme de ti, ni he querido asumir que no podía no formar parte de tu vida, pero tu no me dejabas... hasta aquella conversación de Whatsapp una noche de verano previa a tu examen de recuperación.

Hola Borja (te echo de menos) 
¿Qué tal? (confía en mi, úsame de apoyo) 
Tenemos que arreglar esto (no puedo seguir sin que tu seas uno mío).

Pero no es fácil volver a hablar con esa persona 3 años después. Sin embargo, tiempo después empezaste a demostrarme que me equivocaba, que yo no era la única que seguía pensando en ti como alguien importante, demostraste estar conmigo en varias ocasiones, varios paseos en los que te use como apoyo, varios paseos en los que pude conectar con la parte de mi que solo tú conoces, eres la única persona que saca esas partes.

Ambos sabemos que no era fácil mirarnos a la cara, pero poco a poco lo fuimos consiguiendo sin pestañear, y quizás, una copita haga que ni traguemos al mirarnos, y alomejor dos consiguen que responda la pregunta más importante.
¿Qué significa que hace 4 años escribiera: "Porque va a llover de nuevo. Y con la lluvia, voy a creer otra vez"?
Tu ya lo sabes. Ambos lo sabemos.
Nunca fue un adiós, fue un hasta que maduremos. Hasta que aprendamos a soportarnos. Hasta que lo que soñemos no se quede ahí y podamos cumplirlo. Hasta que seamos sinceros y abordemos los temas como debe ser y no a la tremenda. Hasta que confiemos en el otro y nos aceptemos con nuestros más y nuestros menos.

Y ese día, con dos copitas y una madrugada de día 6, volví a besarte.

Hoy, 7 meses después, no soy la misma que hace 4 años y medio. Ni tú tampoco, Borja. Hoy somos lo que, yo al menos, soñaba ser con una persona. Me llenas, me controlas, me completas, me guías, me aportas, y lo más importante, me haces ser. Soy caprichosa, egocéntrica, complicada, histérica, celosa, orgullosa, pero contigo me vuelvo Atenea, quiero guerra, quiero vivir, quiero cumplir, conseguir y triunfar.

Por eso cada vez que me preguntas qué es lo que más me gusta de ti, respondo lo mismo. Lo que más me gusta es quien soy cuando estoy contigo. Porque me siento yo, ni copias ni me dedico a vivir la vida que tienen otros, me siento YO.

Borja, cuatro años después, te quiero, como el primer día y más, si fuera posible.



lunes, 21 de abril de 2014

79.



Soy feliz.

Cuando llega la noche, y me encuentro sola entre las sábanas. Acurrucada entre las mantas que me protegen de cualquier cosa que entre por la puerta, ya me gustaría que también me protegieran de mis propios pensamientos, de mis miedos y temores, incluso de mi misma.
Parece que los cuchillos del ladrón se convierten en puñaladas de mi mente. Mis miedos, o mi miedo, en singular, porque es cierto que ni puedo con las arañas ni con las tormentas pero pensar en lo infinito, en el espacio, en la arbitrariedad, en lo que no depende de mi ni de otras personas, eso realmente me pone de los nervios. Lo reconozco tengo un miedo terrible a la muerte, a que explote la tierra, a que el universo se contraiga. Miedo a lo desconocido. Sabiendo que lo que pase mañana tampoco depende de mi.

Pero en fin, ya lo decía el rey León: "Hakuna Matata", también las abuelas: "Disfruta tu que puedes, niña". No obstante deberíamos decírnoslo a nosotros mismos todas las noches, o todas la mañanas, seamos felices, de la misma manera que finges ante tu ex que no te importa que este con otra, mírate al espejo y enfréntate a tu destino siendo feliz pase lo que pase mañana.

También es verdad que la vida de cada persona es un misterio, y quizás tu compañera de clase, esa loca, de risa escandalosa, con una melena descomunal, una altura que la traslada al margen... quizás esa persona tenga una vida realmente diferente que escapaba a tus ojos. La peor característica humana es lo prejuiciosa que es la especie. Probablemente sea ésta la última piedra que cae en la tumba de más de uno.
Aún así, lo más importante que se puede aprender en el camino de cada uno es desarrollar un exprimidor, ese que deja pasar lo bueno y retiene lo amargo, la pulpa de la sociedad. Y esque consiste en esto la grandeza de una persona, ser paciente, dominar la indiferencia y la ignorancia, construir pilares, con conocimiento de causa y de consecuencia, que te equilibren cuando se desestabilice la balanza, y lo más importante seguir siempre las mijitas de pan que nos ponen delante, nunca parar a que el lobo te muerda el culo, por muy complicada que sea la meta, la logres o no, llega al lugar que te habías propuesto, y si fallas que sean siempre a otros y nunca a ti mismo.

Soy feliz.
Porque quiero e intento pasar siempre por el exprimidor de la gente, elijo bien mis pilares y me caigo, infinidad de veces, pero soy como ese homosexual que se arma de valor y lucha, yo he luchado -mucho- pero no me rindo, resisto, golpeo, gano.

Ganad, porque por la noche las sabanas no os protegerán, pero podréis encarar lo malo.
Sin miedo a los demás, es pura pulpa.
Si queréis, amad.
Si queréis, reíd.
Si queréis, llorad.
Si queréis, podéis ganar.







Ciertas cosas no pueden meditarse, carecen de explicación, de meta, de sentido, pero son las más importantes.


~J.C. Somoza, La dama número trece

martes, 15 de abril de 2014

78.

"¡Que yo no se vivir sin ilusiones!".
"¿Y por eso buscas problemas?".

Mira a tu alrededor. Sonrisas ebrias buscando motivos por los que aguantar en el fondo de un vaso de plástico. A saber qué clase de veneno llevará. Aquel que nos mate más rápido, aquel que nos borre el dolor y los recuerdos. Pasa el porro, compartamos tristezas.

Y qué bien nos lo pasamos, qué jodidamente bien va todo una vez has olvidado quién eres y la corta vida que llevas a tus espaldas. Nos creemos los reyes del mundo por desafiar las leyes, pero seguimos a rajatabla la de la gravedad al acabar por los suelos. Recógele el pelo a esa, creo que va a vomitar sus inseguridades y la presión por ser quien no es. Dile a aquella otra que está muy guapa, la he visto mirando a otras chicas y comparandose, pensando que debía haberse puesto una falda más corta. Quién se va a fijar en ella si ni siquiera sabe bailar. Quién se va a fijar en ella, si no sabe amar sólo por una noche.

Míranos, qué felices somos. Déjanos disfrutar de esta alegría momentánea, ya tendremos tiempo de volver a casa de puntillas, recordando poco a poco todo lo que nos hemos empeñado en borrar. Después de todo, nuestras vidas sólo consisten en encontrar la forma de evadirnos de lo que nos imponen, de calentarnos la cabeza, de ser uno entre miles de la masa, de ser nosotros mismos.





Hagamos algo distinto esta noche, tú y yo. Seamos algo más que ilusiones perdidas, seamos las sonrisas más bonitas de esta ciudad.

viernes, 14 de febrero de 2014

76.

XXI-VII-MMX


Esta noche es diferente.

No hace mucho eramos felices. No entendíamos de economía, ni política, ni lo necesitábamos. No comíamos espinacas y nuestras madres nos castigaban con la visión del plato lleno y nombrando a los niños de África. No hace tanto de eso. No hace tanto que conocemos quienes son esos niños. No hace tanto que entendemos quienes son esas personas deshechas que vemos en los bancos entre cartones y mantas. No hace tanto que entendemos que "prima" es una palabra polisémica de riesgo.
Pero ahora lo sabemos.
Quien haya descubierto el placer de sumergirse en la historia de los libros, habrá sido testigo de los mayores horrores (y errores) que el ser humano ha cometido. Hemos sido testigo de que lo que nos diferencia de Duncan (mi mascota) es la palabra.

En palabras de Dan Brown: "La ciencia puede haber aliviado las penurias de la enfermedad y el trabajo, así como habernos proporcionado una amplia colección de artilugios para nuestro entretenimiento y comodidad, pero nos ha dejado un mundo sin milagros. Nuestras puestas de sol han sido reducidas a longitudes de onda y frecuencias. Las complejidades del universo han quedado desglosadas en ecuaciones matemáticas. Incluso la tecnología que promete unirnos, en realidad, nos divide. Cada uno de nosotros está electrónicamente conectado a los demás y, sin embargo, nos sentimos completamente solos. Nos bombardean con imágenes de violencia, división, fractura y traición. El escepticismo se ha convertido en virtud. Y el cinismo y la exigencia de pruebas, en pensamiento ilustrado. ¿De veras le sorprende a alguien que los seres humanos se sientan hoy más deprimidos y derrotados que en ningún otro momento de la historia?"
"Somos una especie fracturada y frenética... que se hunde en una espiral de destrucción".

Pero esta noche es diferente...

Hay un silencio perturbador. Aquel que deja una persona cuando fenece. Aquello tan tentador que busca la muerte.  Sonidos que no vuelven, por mucho que queramos oírlos. Es una voz que se deja de escuchar y que muchos temen olvidar. Es una falta en tu vida que no se puede llenar.
Lo definitivo asusta porque no se puede cambiar, sucede un día porque si cuando nunca pensábamos que pasaría y que veíamos tan lejano.
La frase "todo vuelve" pierde cierta credibilidad en el momento en el que nos damos cuenta de que las charlas con esa persona ya no volverán, ni su compañía, y que en realidad nunca lo hará, no por una decisión sino porque la vida quiso que así fuera.
Mientras la realidad atropella, se descubre el sonido del silencio. Tanto temor al silencio tiene fundamento, en cuanto que no se pronuncia, parece que no existe, y si no existe se genera un vacío.
No es imprescindible asignar palabras a todo, hay cosas que simplemente no se escuchan con los oídos pero si con el alma.
La vida va más allá de todo tipo de explicación, y al fin y al cabo lo relevante es aquel ruido antes y después del silencio.

Sentir es humano, lo experimentamos pero no se puede palpar y por más que todos intenten darle una definición siempre será inexplicable. No hay un solo modo de sentir, cada persona lo hace a su manera. Quizás pasamos nuestra vida descifrando cual de todas esas formas es la que nos alcanzará la felicidad.
Sin darnos cuenta cada día probamos tantas sensaciones, buscadas o inesperadas pero que en definitiva, siempre aparecen. Justamente sentir te hace vivir. El mundo necesita de personas que se animen a sentir. Para saber quién es quien, es esencial conocer el modo de sentir, la dificultad es entender qué siente cada uno.

Personas que entiendan que vivir consiste en realizar cambios, no poner excusas. Ser motivado no manipulado. Ser útil no utilizado. Sobresalir no competir. Conseguir autoestima no auto-compasión. Escuchar a uno mismo no las opiniones ajenas. Amándose, cuidándose y respetándose.
Encontrar un color, aspirar el cielo y que eso te ayude a relajarte.

Uno haría lo imposible por no sentir nada cuando todo duele sin embargo al intentarlo nos perdemos, nos olvidamos de demostrar lo que somos. Dejamos de ser y es imperdonable. Te conviertes en un vacío que muere lentamente. Para no ver cerramos los ojos. Para no escuchar nos tapamos los oídos. Y para no sentir, ¿qué hacemos?



- Estaba a punto de olvidarlo.
+ Y, ¿qué pasó?
- Me volvió a escribir


"LAS PALABRAS SON VIDA. SI TUS OJOS PUDIERAN HABLAR, ¿QUÉ DIRÍAN?"
La ladrona de libros. 



domingo, 27 de octubre de 2013

75.

Esos magníficos momentos, esos.
Situaciones que cuando te dan de boca decides dejarlo. Al principio te dices por dentro: Se acabó. Ya no más. Pero decirte eso a ti misma o como quien dice: Me voy a poner a estudiar. Venga claro. ¿A quién quieres engañar? No se acabó.
Entonces tienes esa necesidad de contar lo que has decidido. Llamas a tus amigos/as, y se lo dices: Mira tía, paso en serio. Se acabó, yo así no sigo, asique hasta aquí hemos llegado. Y te dicen: Es lo mejor, ya verás, has hecho bien.
¿A quien quieren engañar? A ellos mismos seguro que no, porque por dentro están pensando: No te lo crees ni tu. Y se están descojonando porque saben que no se acabó, te conocen y saben que la fuerza de voluntad no la tienes tan desarrollada como para decir no.

Pero bueno, a ti no te para ahora mismo ni Falete, por lo tanto, te vas a tu casa, muy feliz de la decisión que has tomado, al cien por cien segura. Y nada. Se acabó.

9:00am.
*Piiiiii, piiiiii.*
Toca estudiar hoy. Te despiertas, te haces la remolona en la cama, entre las sabanas alborotadas y la cama deshecha como si hubiera habido ahí una manada de leones, coges el móvil, lo enciendes.

6 mensajes nuevos de 4 conversaciones”. Puto whatsapp, a ver quién será ahora.


- “Te echo de menos”.
+ Buenos días :).

A la mierda, ¿se acabó? ¿Eso qué es? Aquí no se acaba nada hasta que yo lo diga, si total no me creyó nadie, ni yo misma, ¿a quién quiero engañar?

Y desde la cama piensas: ¡HOY VOY A VERTE DE NUEVO!
Buenos días de Domingo coño, ¡buenísimos días!

Ojalá esta vez sea diferente y sea de verdad. ¿No?

Sabes que no, igual que sabías que no se había acabado, pero no somos acaso las personas ese animal que ama tropezar veinte veces con la misma piedra.




Que sí de verdad… que esta vez va en serio. Esta vez será diferente.

domingo, 20 de octubre de 2013

74.

La vida sólo puede ser comprendida hacia atrás, pero únicamente puede ser vivida hacia delante. 
Soren Kierkegaard


  Su cabello largo, alborotado como la gran mayoría de veces, creándole diminutos tirabuzones debido a la brisa veraniega que se cuela por la ventana. Sus rodillas —no descubiertas por el pantalón largo desgastado—, tocan los brotes de césped del suelo del parque. Su cuerpo dorado y poco expuesto por la camisa larga y la chaqueta cubriéndola, posicionado hacia atrás. Sus manos hacen contacto con el frío césped —una a cada lateral —. Respira profundamente un par de veces seguidas, cerciorándose de la situación, y al cerrar los ojos como tantas otras veces ha hecho, vuelve a observar el cielo. Agudiza el oído, no se escuchan voces. Está sola. No hay moros en la costa. Flexiona las rodillas, levantándose del frío suelo, y con gran fluidez sus dos brazos están extendidos hacia arriba, acabando con un grito desde lo más profundo de su garganta.
  Con una primera vez no basta, lo sabe, vuelve a intentarlo una vez más. Dolor es el único resultado que —por ahora— expulsa su garganta. Pero no termina ahí, ella quiere ver el resultado, no tiene pensado irse sin conseguir eso que necesita. Tercer, cuarto y quinto intento. Y al fin ha explotado. La primera lágrima se derrama mejilla abajo.

  Ella, al igual que muchos otros, lo único que quiere es tener su libro de aventuras, en donde pueda plasmar en papel las incontables anécdotas que vive a lo largo de su vida. Poder llenar las hijas de los sucesos que le marcaron un antes y un después en su existencia.
Llevarlo consigo a todas partes, que se convierta en un pedazo de su pequeña alma.

Y que cada vez que logre una meta, un deseo, algo que se había propuesto, pueda acabar esa hoja con un: “PD: Tenías razón Lucía”.

jueves, 26 de septiembre de 2013

73.

¿Alguien sabe qué es el llamado... CAMINO DE LOS EXCESOS?

Alguien me dijo que es el resultado de la frase: Renovarse o morir. Cuando se tiene un momento crítico en la vida, un momento en el que dices, esto no puede seguir así; ¿esto? seguir anclada en un momento que te dejó en shock, un momento en el que te paralizas y no eres consciente de lo que está pasando, un momento en el que te llenas de ansiedad y de lágrimas, y que al día siguiente, lo imaginas como una película, ¿yo he vivido eso? Quizás se asemeja al día siguiente del parto, ya no recuerdas el dolor que sentías, parece una película que viste antes de quedarte dormida. Se podría decir perfectamente que ese camino de excesos no sigue una tendencia fija, hay quien le da por comer, hay quien le da por pintar o quien le da por limpiar. Después, está el camino excesivo de querer seguir sintiendo. Echar de menos aquella rutina de tenerle y besarle. Y por miedo a darte cuenta de lo que está pasando, decides "caminar".
Lo malo de este camino de excesos es que realmente estas sola, muy sola, sino, no tendrías porque hacerlo.
Pero cuando se convierte en una bonita costumbre sana, ¿qué haces? Pregúntate, ¿quieres parar?
¿puedes parar? o la más importante ¿debes parar?
Yo me atrevería a decir que la más determinante es la última, " ¿debes parar? ", sinceramente no se qué hace menos mal, seguir el camino o parar de golpe y darte cuenta, sería como un golpe contra un muro. Sinceramente, pienso que entonces sí que te sentirías más sola, aún más.
¿Cual es la solución?

Estos caminos que digamos te aportan ciertos pildorazos, porque no son más que eso, pequeños instantes que te aportan felicidad, y a la vez una felicidad nostálgica, que te hace recordar lo que es sentir, sentir amor. Al fin y al cabo sentirte vivo.
Pero, ¿y las consecuencias? En eso no se piensa, ¿para qué? Se suele decir que realmente lo que conviene a una persona es lo que se desea en ese momento (sin pasarse, hay que tener límites, por amor propio, no por otra cosa...). Pero al fin y al cabo, esto te consumirá y tú misma, por tu propio pie, vas a buscar la soledad.
Parece que no, y llámame loca, pero al igual que las drogas o el alcohol, esto también produce una "adicción" que te hace no parar, por no querer dejar de sentirte así en esos momentos, pildorazos, de felicidad.


Al fin y al cabo, con esto, ¿qué quiero decir?
Cuando tienes una costumbre, cuesta mucho cortarla de raíz.
¿Sabes ahora lo que es un camino de excesos?
Ahora te propongo otra pregunta, ¿serenarse o seguir " living la vida loca "? ahí está la pregunta sin respuesta.

martes, 27 de agosto de 2013

70.

Cuatro horas. Si, cuatro horas hablando con una chavala a la que acabo de conocer. Cualquiera que lea esto, puede pensar que estoy ligando…pero no. Sólo estoy feliz, contento, pletórico…vete tu a saber cuantos adjetivos más. El caso es que llevo aquí cuatro horas con ella, y me siento como nunca me había sentido antes. El tiempo, no es nada, en relación al tiempo que llevo jodido, esperando a que apareciese alguien así, alguien a quien contarle mis cosas, y aunque tenga dieciocho años,  y unas cuantas cicatrices en el corazón… esta chavala me ha animado a seguir luchando por lo que quiero si, es increíble. Un espíritu maduro  encerrado en un cuerpo aparentemente joven. Pero me cae bien, es simpática, amable, ¡y ha llorado conmigo! Y eso, que no me gusta hacer llorar a las mujeres.
Estar con ella es como ir en avión, sentir la velocidad del momento y los nervios del despegue, y todo al estar simplemente junto a una persona.
Un vuelo en el que me paro frente a una azafata que me mira con ojos de caramelo, pero no, no es ella, así que miro al piloto, si a ese subnormal, londinense  tonto. Me dan ganas de decirle:
-¡Ey! How are you, baby? No he entendido tres cojones de lo que me has dicho antes, así que si nos hubiésemos estrellado, no me habría puesto la mascarilla por dos razones una porque no he entendido nada de lo que la modelo-azafata ha escenificado, culpa de la camisa tan ajustada, y porque estaría demasiado ocupado en intentar hacer feliz a la chavala con la que estoy. Así que metete tu inglés por el culo, y procura hacer mensajes más bonitos, cariñosos, filosóficos o como quieras para que la gente confíe en ti. Feliz viaje de vuelta.
Pero no lo hago. Sonrío cuando paso por su lado, y el piloto se sacude la chaqueta. Típico de hola-soy-super-mega-guay-atraigo-a-las-mujeres-con-mi-traje-y-tu-eres-un-pringado-que-estas-buscando-lo-imposible.
Pum. Hostia. Pero no, ella se encarga de deshacer cualquier pensamiento de ira en mi mente.

lunes, 26 de agosto de 2013

69.

Muchas veces crees que por estar sujeta a una idea, un sueño o una persona, todo va a ir mejor. Comienzas a creer que esa es la única razón, o el pilar que te mantiene. Hay que dejar de vivir por algo o por alguien, y empezar a deberte a ti misma todo. A hacer las cosas por ti, porque lo único que te mantiene eres tú mismo, tu idea de crecer, luchar y conseguir todo aquello que deseabas con 4, 10 o 20 años. Te debes a ti mismo no apoyarte en nadie más que no seas tu mismo. Comparte, esa es la vida, compartir con otras personas tus éxitos y tus perdidas, pero no continúes tu camino por esa persona, sino por ti.

A veces el "punto final" no es más que el título de tu nuevo camino.

La gran mayoría nos obsesionamos con el futuro, ni siquiera la idea del corto/medio plazo, no, el futuro lejano, el ser el más importante de tu empresa, el tener hijos, marido, coche... Soy de las que creen en el destino, en que las cosas ocurren por un motivo; la vida me lo ha estado demostrando. Por lo tanto, dejemos de pensar en el largo plazo, en donde el destino no afecta, y pensemos en el corto/medio plazo, en el cual las decisiones que tomes ahora mismo tomaran partida, y el largo, llegará formado por trozos de lo que decidas en cada instante de tu camino.
No te compadezcas de lo que te toca, no te quejes, cámbialo, aprovéchalo, sácale partido. No malgastes el tiempo.

Si me ha tocado esto, si en cierto modo me lo he buscado, y no lo digo en el sentido de que haya ocurrido por mi culpa, sino porque alguna decisión tomada me ha traído aquí, será por algo. Y si es por algo, no me voy a martirizar preguntándome el ¿por qué?. No, voy a disfrutar de lo que me ha tocado, tomando decisiones que a corto plazo vayan a ser buenas para mí. Eso es lo que vale, y eso es lo que te debes a ti mismo.
Y para aquellos que ocasionan alguna lágrima, para esos, mostrad la belleza que vuestro dedo corazón, y coged a Paco y disfrutad! Os lo debéis. Me lo debo.

Nadie se merece veros sufrir; Nadie se merece verme sufrir.
Es mi vida, y depende de mi, voy a ser feliz, porque me lo merezco, y tu te mereces verme feliz, y pensar que el KARMA y el destino, existen, asique ten cuidado, no le deseo el mal a nadie, pero tiempo al tiempo, que ya vendrá todo aquello que nos merecemos, los buenos y los malos.

Sed felices.

lunes, 24 de junio de 2013

71. Vivo, luego escribo.

¿Qué fue primero, el huevo o la gallina? ¿La vida o el arte? Yo diría lo primero. Vivo, luego escribo. No hace mucho hablé con alguien sobre la propia vida como recurso de creación literaria. Recuerdo que hizo comentarios que cuestionaban su valor. Defendió que la literatura autobiográfica, a pesar de merecer respeto, no tenía tanto mérito como la ficción pura, en la que lo escrito y lo experimentado no tienen por qué corresponderse. Conectar con un personaje totalmente ajeno a uno mismo, dijo, es una tarea magistral. Exige la empatía necesaria para situarse en un cuerpo que no nos apresa y una mente que no nos domina. No cabe ninguna duda: es de admirar saber mantenerse al margen, escapar a la propia mirada, al velo de parcialidad que ocluye el fluir libre de las palabras. Y a pesar de reconocerlo, no puedo menos que admirar del mismo modo a aquellos que son capaces de rasgarse y contar quienes son, qué buscan o adónde van. Aquellos que exponen a la crítica no sólo aspectos formales, estilo, argumento; sino su identidad y su historia. Porque sí, hay que ser valiente para ponernos en el lugar de lo que desconocemos, pero también para hablar de nosotros y ofrecernos a los demás sin tapujos.
Vivo, luego escribo. Y es que, ¿qué hay más personal que el acto creativo? Tal vez éste no represente un pasaje exacto de nuestra vida, pero sigue teniendo origen en nosotros. Nuestras ideas son arquetípicas. Inevitablemente se deforman, se contaminan, se nublan a causa de las lentes a través de las cuales vemos el mundo. Y aún así, hay escritores puristas que esgrimen argumentos como ‘mi literatura no es personal’, cuando cualquier historia, por ajena que nos resulte, es en su esencia una única historia, la suya y la de todos. Para muchos la magia del arte se sostiene sobre ese principio. Una sola emoción inicial, la misma para todos, que adquiere formas distintas hasta antojarse singular e irrepetible. No importa cuán ficticios sean los personajes y sus actos, el amor siempre será amor y el odio será odio, y aunque los escribamos en boca de otros los hemos conocido en nuestra carne. No importa cuántas bocas invente un autor para pronunciarse: tras ellas siempre se esconde su voz.  

Vivo, luego escribo. El arte puede serlo todo, menos impersonal. Cualquiera no es capaz de crear cualquier cosa. Detrás del escritor hay un individuo con ideas, miedos, pasiones y hazañas. Extraño sería que nada de esto acabara filtrándose en su obra. Y es que, a menudo, los grandes lo son precisamente porque lo permiten. Virginia Woolf, John Fante, Charles Bukowski, Amélie Nothomb... Hoy recuerdo a ese escritor que se abre en canal y se quita la máscara. Rescatar lo que se ha vivido, sentido y errado –con frecuencia coinciden– requiere de fortaleza. Pero dotarlo de brillo y hacerlo eterno... requiere también de genialidad. 

domingo, 25 de noviembre de 2012

68.


Mi vida es sencilla, siguiendo un mecanismo que siempre se repite, como una pescadilla que se muerde la cola hasta la llegada de la muerte. Mi vida se resume en olvidar. En olvidar, momentos que no llegarán, momentos que sueño a todas horas y que no existen en una vida real. Momentos y sentimientos del pasado que jamás volverán. Y personas que salieron por la puerta de atrás, para no volver a entrar. Sin despedida, ni hostias, con la palabra en la boca, y una rayada mental monumental. Personas, corazones, miradas y sonrisas, que hace un tiempo que no se preocupan de si sigo viva, si me han atropellado, que ya no recuerda ni el olor de mi piel, ni el de mi ropa, ni si quiera que tengo una camiseta de los AC/DC. Y es que es así como hay que ser. Dejar las cosas atrás, mirar para delante, y que esa persona o personas que signifiquen para ti, la mitad de lo que significas tu para ellas. Es decir, nada, absolutamente nada. Y despertar un día nuevo, sin saber su nombre, recordando como era y como es tú vida, cuando no existían, como siempre. Sobreviviste 17 años, podrás hacerlo mucho más. Sólo se trata de valentía y orgullo, y cojones. Y de tirar la toalla. De tirar la toalla, de una jodida vez. Porque tanto arriesgar, nunca sirve para nada, mas que para que pierdas la batalla, como siempre. La lucha termina, la guerra termina y siempre hay un vencido, se tira la toalla y se mira hacia delante, olvidando y borrando aquellas cosas que ya no te merecen la pena recordar, por cojones, por tus santos huevos, por tu propio orgullo, y porque eres mas fuerte y mas valiente, que el león mas fiero de la puerta del congreso de Madrid.
Y sí, comienza una nueva vida, como empieza siempre, como lleva empezando dos inviernos seguidos. Echándole cojones, aceptando la derrota, sabiendo con total seguridad y poniendo la mano en el fuego porque sabes que no volverá, que esta vez no volverá, y que tú tampoco quieres que lo haga, por que tu odio, y tu sentimiento de desprecio, es proporcionalmente el doble, del año anterior.

Tío, sonrío, por que soy feliz, por que me sale de los cojones, y por que a mi nadie me tumba. Y cuando se trata de echarle cojones a la vida, aquí estoy yo, para hacerlo. Porque tengo mucha mas fuerza, de la que creéis.

domingo, 22 de julio de 2012

67.



Hay días que por más que les busco cuál es su intención o el objetivo que quieren que alcance a lo largo de el, no lo encuentro. No se si quizás no se buscarlo, no se si no busqué lo suficiente o donde debería o simplemente no tienen o no se dejan encontrar.

Lo único que sé es que yo, lo intenté y rara vez por muy complicado o enrevesado que sea, desisto en la búsqueda de este.

Alomejor es tan fácil como que no debo buscarle un sentido a todo y ese sea el problema y simplemente deba dejarme llevar, y no siempre hacerle caso a mis antojos sino a lo que me convenga realmente, aunque alguna vez, se que ambos coincidirán.

66.

El mundo esta lleno de personas andando de un lugar a otro , siete mil millones de vidas que seguramente tengan algo nuevo, diferente que contar algo que aportar. Pero entre las que no pueden, las egocéntricas y las que no quieren, pocos somos esos, que quizá no estando en la total condición de hacerlo por el o los motivos que sean, o bien nos apetece, lo necesitamos o simplemente queremos y teniendo la oportunidad, ¡lo queremos hacer!.

Muchas veces nos toca ser a algunos esas personas que pese a tenerlo todo y creer estar bien, en un momento en el que la vida nos saca esa bandera blanca de la paz, la tregua, perdemos la brújula del destino y de un momento a otro, en cuestión de segundo, nos perdemos.
Es prácticamente imposible encontrar el motivo, pero sientes que no estas donde debes y no sabes volver, recuperar ese norte perdido.

¿Qué te pasa? Ni tu mismo eres capaz de resolver ese enigma que aparece en formato de pregunta sencilla.
Soy de esas personas que nunca han tenido estabilidad y cuando la ganan es cuestión de tiempo que en un segundo la pierdan y sean ellas mismas las que en el fondo se pierdan.
Por eso llega un momento en el que ya no sabes que hacer y te pierdes tanto, que te cambia, que pierdes seguridad, ilusión, paciencia, lugares, gente y tampoco dejas que te encuentren e inconscientemente les pones las cosas difíciles a los que lo intentan.

Realmente no sabes si lo que haces lo haces bien, mal, regular, pero sí, que crees hacer lo correcto, y a veces más que lo correcto, lo que necesitas en el momento. Y necesitamos que esa persona nos preste su tiempo, su estabilidad y nos de su seguridad en estos momentos, ya que si nuestro único pilar falla, ¿qué nos queda?¿Qué es de nosotros? Ni brújula, ni mapas del tesoro, ya solo dependes de ti mismo. Nuestra es la decisióbn de encontrarnos, buscar la salida y  volver a ver la luz del sol, siempre y cuando nada ni nadie te lo impida.

miércoles, 2 de mayo de 2012

65.


-Me gustaría hablar contigo...
-¿Sobre qué?-preguntó preocupado.
-Sobre cualquier cosa, solo deseo oír tu voz, tus opiniones. Ver como mueves la cabeza cuando te despeinas, como abres los ojos cuando cuentas algo sorprendente, o como estás apunto de cerrarlos cuando te hacen reír. El tema del que hablemos no es importante, lo importante es que sepa aguantarme sin hacer lo que llevo tanto tiempo deseando hacer.
-Y ¿qué es lo que deseas hacer?
Ella se quedó mirando sus ojos. No sabía si debía hacerlo o si no. Por una parte, deseaba decirle cuanto le deseaba, pero por otra, tenía miedo a que él desapareciese de su vida. Pensó, se planteó decirselo, y cuando fue a decir las palabras mágicas, él le cortó:
-Tú también me gustas.
-¿Qué?
-¿No ibas a decir que yo te gusto?
-¿Cómo...cómo sabes eso?
-Porque desde hace un tiempo, me fijo en tu manera de mirarme, en tu manera de tratarme, de hacerme reír casi siempre, o de dejarme desahogarme si es necesario. Me fijé hace un tiempo, que tu manera de tratarme era tu manera de tratar a alguien especial. Tus ojos brillan cuando me miras, y eso quiere decir que tienes una ilusión o un sueño... Nose, pensé que yo te gustaba, pero veo que es lo que haces normalmente, o sin darte cuenta.
-¡No, no! Has acertado...pero... ¿por qué me lo dices ahora, si llevas un tiempo sabiéndolo?
-Porque cuando le conté a tu mejor amigo que a mí me gustabas, él me dijo que hablase contigo. Quise hacerlo, pero tenía temor a que me rechazases o algo parecido. Se que no soy el tío perfecto, y se que no soy atractivo, pero me gustas, me gustas mucho.
-Ese temor lo llevo teniendo yo desde que me comenzaste a gustar. Y posiblemente no seas el tío perfecto, pero ¿sabes qué? la perfección no es ser perfecto, sino valorar lo bueno y lo malo de la persona que quieres, aceptarlo, y quererlo así. A mí me pareces atractivo, y bueno, quizás tengas defectos, pero... ¿Quién no los tiene?..
Él le cogió de la cintura, le arrastró hasta ponerla frente a él, y le besó. Luego, él le miró a ella y le dijo:
-Posiblemente tengas razón con lo de la perfección, pero para mí eres perfecta. Me gustas así, con tus mofletes sonrojados, con tus ojos verdes al sol marrones a la oscuridad, con tus sonrisas hasta en los días más oscuros, con tus ganas de ayudar.

lunes, 2 de abril de 2012

64.

Pienso que a veces solo tienes que aprender a ver que hay de bueno en todo lo malo que te ocurre, o simplemente creer, por no decir saber, que puedes dejar lo malo y entregarte a lo bueno que te espera en el carril de al lado, todo consiste en uno mismo y en las ganas que tengas de levantarte para disfrutar el día al máximo.
Se dice que de los sueños se vive porque la fe que tienes en que estos se hagan realidad es muchas veces lo que te mantiene, lo que te da fuerzas y te empuja a seguir. Pero, deja esa posibilidad de que se puedan hacer realidad y toma partida en tu vida, haz que se hagan realidad. No dejes que tus sueños se marchiten, no dejes que te abandonen, sal de tu casa con una sonrisa y con ganas de comerte el mundo, hoy no será el día en el que todos tus sueños se vengan a bajo, no será el día en el que te des por vencida, si tienes un sueño persiguelo no lo dejes escapar, porque lo que realmente te dará fuerzas es saber que lo conseguirás y que no estarás sola, que habrá gente que este ahí contigo, gente que sin que te des cuenta y que sin proponerselo te tiendan la mano y te ayuden a cumplirlos.
Quién sabe si ya tienes a esa persona que puede ayudarte a cumplir lo que sea, que sin que te des cuenta te eleva a lo más alto para que te sientas diosa del universo y confíes en que tus sueños no están tan lejos, los tienes en la palma de las manos.
En el momento en el que te das cuenta de que sí, que esa persona que te acompañará siempre, que estará contigo y cumplirá uno a uno cada deseo, sueño o cada tontería que te ocurra y se la digas en cualquier momento y al rato de olvides que la habías dicho, pero al día siguiente ahí está, con lo que habías pedido.
Porque hay personas que se proponen hacerte feliz, cumplir tus sueños y a cambio solo piden la eternidad contigo, y en ese momento te invadirá un deseo que antes no tenías, algo nuevo, querrás que siempre sonría y esa será tu "misión" hacerle sonreír, hacerle feliz cada instante, para que el pueda hacerte feliz a ti..
Para que seáis felices, y juntos alcancéis vuestros sueños con ayuda del otro, porque te darás cuenta de que quizá no sepas lo que es una naranja, pero él es tu mitad.
Y ojala, en ese momento te des cuenta de que ha cumplido tu sueño.
Y pienses, es él, es mi sueño.
Es todo lo que quería.
Y no es una tontería, no es que sea infantil, ni crea en los cuentos de hadas, ni se digan cosas por quedar bien, que no es que se me salga la oxitoxina por las orejas, que no es algo pasajero, que no es cosas de jóvenes. Son las ganas de ser feliz junto a alguien que te hace feliz, es adorar, querer, amar, es sentir que estas en el lugar que deberías, sentirte bien después de mucho tiempo y sentirte en casa cuando te ves en sus ojos, que es haber encontrado lo único que realmente necesitas.
Llámalo felicidad, que yo prefiero llamarlo por su nombre.

- ¿A donde vamos a ir?
+ A comernos el mundo, ¿te parece bien?
- Si, y el sol, la luna y las estrellas.
+ La galaxia entera si me lo pides tú.

domingo, 11 de marzo de 2012

63.


+ Lo que yo quiero es ser normal
- Define normal.
+ No quiero seguir teniendo este miedo, me paraliza... Parece que no sepa vivir mi vida.
- ¿Y dónde quieres aprender?
+ Aquí. Para eso vengo.
- Creí que la psicoterapia sirve para ayudar a la gente a cambiar, no para enseñarles a vivir.
+ Entonces, ¿qué hago?
- Vivir.
+ Tengo miedo.
- Pues vive con miedo. Enfréntate al miedo, descubre cómo es realmente. ¿Y si descubres que no es para tanto? A lo mejor prefieres una vida con miedo que una vida con miedo al miedo
+ No puedo. Tiene que haber otra manera, ¿medicación?
- Bueno, es una posibilidad... ahora dependes del miedo, es lo que guía todos tus actos. ¿De verdad lo quieres sustituir por una pastilla?
+ No puedo....
- ¿Has aprendido a conducir?
+ Sí.
- ¿Has aprendido a caminar?
+ Sí.
- ¿Sabes leer y escribir?
+ Por supuesto.
- No entiendo cómo pudiste conseguir aprender todo esto sin atreverte a hacerlo. ¿Cómo puedes aprender a conducir sin vencer el miedo a subir a un coche? ¿Cómo se puede aprender a nadar sin vencer el miedo a enfrentarse a una piscina?
+ No recuerdo haber pasado miedo al enfrentarme a esas situaciones, pero en esta ocasión...
- Si no puedes recordar miedo en esas situaciones es porque a lo mejor no te permitiste la opción de sentir miedo, ¿verdad?
+ Puede ser.
- Según eso, tu problema se reduce a que ahora estás escogiendo recordar el miedo que sientes ante el reto al que te enfrentas ahora.


El miedo es común, pensar que sentir miedo es inaceptable y hacerse un juicio de valor por ello, es dañino, mejor aceptarlo para que sea menos denso, como no somos máquinas tenemos emociones, aunque se tiendan a exaltar y a preferir los estados más positivos los opuestos también existen y los unos dan sentido a los otros, ¿miedo a vivir o miedo a ser?

jueves, 26 de enero de 2012

62.


Y si me quieres olvidar, me marcho yo.
Necesito algo que me llene, algo que me haga ver que cada día cuenta, que es como una gran aventura.
Que me haga ver que no importa cuántas veces la vida se me derrumbe a los pies, porque seré capaz de volver a construirlo todo de nuevo.
Me gustaba tanto perderme en tu mirada, intentar descubrir algo más allá, ver el juego de colores cuando el sol hacía que parecieran del color del mar. Te necesitaba tanto... y aún lo sigo haciendo.
Te echo de menos. No en la manera en la que tú te esperas. No de un modo físico. Sólo añoro la sensación que provocabas en mí. Aún ahora cuando todo ya ha acabado consigues hacerme sentir algo. Consigues que todo tenga sentido. No ese algo que tú crees. Simplemente algo. Te has convertido en mi parte favorita del día. Sencillamente te echo de menos... y necesitaba decírtelo.
Espero que algún día pienses en mí, que pienses en nosotros, en todo lo que éramos, en todo lo que pudimos llegar a ser, que te acuerdes de mí y te preguntes dónde estaré ahora.

El mundo es tan frágil y se derrumba tan fácilmente... que pensar que sólo sea el amor lo que me pueda mantener con condura... y qué pena que justo eso sea lo que me falte. Que paradoja, amor y cordura en una misma frase. Una vez más volvemos a equivocarnos. ¿O es que nunca hemos salido de nuestro error? ¿Estamos haciendo lo correcto? ¿Acaso alguna vez lo hicimos?
Han cambiado muchas cosas desde la última vez que pensé en ti, han cambiado muchos recuerdos, han aflorado muchos errores que creía olvidados… Te sigo necesitando. Ya no busco otras miradas que me llenen, buscar es en vano. Cuanto menos te preocupes, menos tendrás que perder. Siempre quedará un recuerdo de ti en mi, siempre que te vea en mi mente te oiré decir las últimas palabras que me dedicaste… solo a mi.

61.


El amor dura un instante, ama, nunca sabes cuándo, de repente, todo acabará.
A veces es necesario que todo se derrumbe para que luego las cosas vayan bien. Y entonces las cosas entre nosotros no desaparecerían, tan sólo cambiarían. Y no necesariamente tendría que ser un cambio a peor. Nuestra historia siempre ha ido al revés, empezando por el final, acabando por el principio, primero los besos y luego quizás un poco de cariño. Eso significaría que hemos pasado lo peor, que estamos en nuestro mejor momento, hasta que llegue el final del principio… y entonces ahí, quién sabe lo que pasará.

Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida, sin esperar a que estuviera preparada, sin preguntar, me arrebata personas que jamás pensé que me abandonarían, me sitúa en medio de un montón de extraños, me revuelve las ideas y me venda los ojos dejándome en mitad de un mundo que no comprendo. Sólo espero que al final todo acabe en su sitio, que encuentre mi lugar, que esté con las personas a las que quiero, y que me quieren, porque en el fondo todo lo demás sobra. Espero que mi tren encuentre pronto la vía correcta, aunque sé que el camino no va a ser exactamente sencillo, todo se complica cada vez más y más… Sé que habrá baches, que no siempre la vida será dulce, pero al final todo esto merecerá la pena.
Mientras espero tirada en medio de la nada, esperando que alguien me rescate, que algo me saque de este lugar; aunque quizás ya va siendo hora de dejar de esperar a dios-sabe-qué y ser yo misma quien me saque de aquí.

Acaso soy la única que se siente perdida? Me siento como si quisiera mantener demasiadas cosas cerca de mí, a demasiadas personas, y se me escapan de las manos, no puedo abarcarlas a todas. Sé que tarde o temprano tendré que dejar ir a alguien, que quizás sea mejor dejarlo ir, pero no soporto la idea de alejarme de quien fue para mí tan importante en el pasado. No soporto que las relaciones cambien (a no ser que sea un cambio a mejor).
De todas formas siempre he creído que si haces algo mal, si haces daño a alguien la vida te devolverá el golpe que ha recibido esa persona, te devolverá el error que has cometido; de una forma u otra, es inevitable. No se trata de hacer siempre buenas acciones ni tratar a todo el mundo como si fuera porcelana, porque a veces es necesario hacer daño… Opino que si tú te sientes bien contigo mismo, si te sientes bien con lo que te rodea, la vida te brindará nuevas y buenas oportunidades. Si por el contrario sientes que ya nada puede ir peor, que la vida es una mierda pues ahí es cuando te sorprendes y efectivamente aparece una desgracia detrás de otra. Es como si las personas fuéramos imanes capaces de atraer lo positivo o lo negativo de la vida según nuestra actitud ante ellas.

jueves, 5 de enero de 2012

60.



Mañana será día 31. Llevo tiempo queriendo hacer una lista, sobre cosas que hacer antes de terminar el año, estoy soberanamente hasta la punta del pie, de hacer cada  30 de diciembre una lista para hacer antes de que acabe el año...y nunca lo consigo. Pero esta vez es diferente. Esta vez vengo cargada de ilusiones, mas fuerte que nunca, para hacer una lista, entera, completa, y sin sentido para cumplir a raja tabla.

Cuándo me he largado, y te he dejado ahí sentado. Me he tenido que sentar en las escaleras, porque las piernas me temblaban, y sólo tenía ganas de llorar. Y he podido sentir como el mundo giraba a mi alrededor a doscientos por hora, mientras yo te perdía. Y no he podido hacer otra cosa.  He salido corriendo.  Te he encontrado. No puedo permitirme perderte, y si tengo que salir corriendo, y quedarme sin aire para encontrarte. Lo haré...las veces que haga falta.

Llevo algo más de una semana, si, solo una semana, loca. Es como un vicio, es adictivo. Me gusta porque va en pequeñas dosis, intensas, pero pequeñas. Me gusta porque acelera el pulso, sube la adrenalina. Me gusta porque no tiene sentido ni hace falta buscarle explicación. Porque te hace sentir libre pero nunca te libera. Y sabe ponerte a prueba, joder si sabe. Porque siempre tiene la cabeza donde no toca y me hace perderla a mí. Porque se equivoca pero siempre tiene una buena excusa. Porque es difícil de creer. Porque se podría decir que es un reto, pero de esos alcanzables. Produce locura y eso, ¿sinceramente? me encanta. Asique sí, llevo una semana loca por culpa de el.

En fin, nuestra manera de conocernos no fue ni la mejor ni la peor, una más, diferente, única, especial, ni perfecta ni imposible. Solo sé dar gracias a que ese 27 de diciembre crucé mi vida con la suya. Cosa que ya por el hecho de suceder me parece imposible, pero soy de esas que creen que la palabra imposible se confunde con difícil. Y lo difícil, a veces, sucede y este es uno de esos casos.

Y eso, es lo que has estado buscando desde hace unos tres meses.
Una sonrisa al despertar. Una mirada cómplice. Un abrazo mientras cien personas mas siguen paseando. Un te quiero a media voz, por el miedo a sentir. Una disculpa aceptada. Una nube a tu alrededor. Una frase que diga todo: Tengo ganas de tí. Un hombro sobre el que llorar. Una razón para reírte. Una razón para poner una de tus caras favoritas. Un paseo a las 5 de la tarde. Un "No te vayas por favor". Una caricia en la espalda en mitad de la explicación del ciclo de la sangre. Una señal que lo dice todo. Un corazón que late deprisa cuando posas tu oído sobre él. Un hueco entre la clavicula para apoyarte. Unas heridas de guerra. Un corazón sanado. Y unas ganar irremediables de comerte el mundo.

Tan normal todo, como que en medio del Puente de Triana de la preciosa Sevilla, mirando hacia la Torre del Oro, venga y te bese. Tan normal que sean sus labios el ultimo contacto que tengas con el 2011. Normal o no, quién sabe, raro o no, no me importa, increíble, irreal, perfecto, difícil pero real, ¡qué mas da! Todo me da igual, cualquier adjetivo es insignificante para compararlo con todo lo sucedido ese día. Pero no me importa que no haya adjetivos, palabras o lo que sea, mientras perdure en mi recuerdo y obviamente espero en el suyo, es perfecto.

Habrá tanta gente que diga, ¿estas loca?, otros tantos que no me crean y otros a los que no les guste, pero os diré a todos una cosa, seáis amigos, conocidos e incluso alguno que otro, enemigo. Estoy feliz, a mis amigos, eso les debe bastar, a mis conocidos alegrar y a mi enemigos, no les gustará, pero os digo, probad a hacer algo que creáis imposible, realidad, ¡probarlo! Se siente la gloria circular por las venas. Probadlo. No os defraudará.

Me queda decir, que mi lista, no tenía mas que propósito que el de ser feliz. Asique querido 2011, siéntete orgulloso de ser el único año, que ha cumplido mi último deseo. Siéntete orgulloso de que en tu año, el y yo nos hayamos conocido. Y querido 2012, siéntete orgulloso de que en tu año, TODO, sea posible.

jueves, 22 de diciembre de 2011

59.

Aquí estoy de nuevo, sola, paseando una y otra vez por mis pensamientos.
Ha sido una noche muy larga, demasiado tiempo en vela mareándose una en un sin fin de recuerdos.
El día amanecía acorde con mi corazón, lluvioso y demasiado frió, uno de esos días que me hubiera quedado en la cama, con la manta por encima de la cabeza y con ganas de seguir durmiendo para que mis pensamientos dieran una tregua.
Pero al leer vuestros comentarios me he sentido arropada y querida, vuestros, sí... vosotros los que ya no estáis, y habéis estado conmigo aun siendo lo mio nada comparado con lo vuestro.

Pero yo sigo aquí, intentando luchar contra todo esto... es cierto, no se merece ni estas lineas, ni yo... Os la merecéis vosotros, los más grandes.

He estado a cientos de kilómetros de vosotros todo este tiempo y ahora que os tengo aquí, aunque sean vuestros rastros escritos en un papel, a tinta, con un bolígrafo mordisqueado por cualquiera, no es lo que me gustaría recordar de vosotros, pero me conformo teniendo vuestro cariño y recuerdos grabrados entre lineas qué puedo decir todo lo que me hizo pasar aquel tiempo ha servido para algo muy grande, contenta estoy de ello.

Pero los recuerdos se agolpan en mi cabeza... los malos puedo decir que se llevan la palma, pero aquellos días de saltos en las camas, aquellas conversaciones de madrugada, aquel chaval que os tenía locas, aquellas conversaciones que derivaban a mundos desconocidos, las clases, todo eso junto con veros sonreír día tras día aun con vuestros problemas... evidentemente compensa con creces todo lo malo, aquellas noches sin dormir, aquellas complicaciones, aquellos días en los que el sol no salía y no veíais más que el fondo del bater, o el techo de un quirófano...

Una de mis peores características es que me dejo llevar por la locura y quien me conoce, sabe que es así, porque no concibo la vida sin dolor... pero es cierto, ya quedo demostrado, pero tengo que estar sin vosotras y es duro, creerme, y por mas que intento luchar con estos sentimientos se me hace muy difícil... que razón tenia aquel que dijo que cuando consigues la felicidad, basta un contratiempo para olvidarla.

Creo que no tengo mucho más que decir, es curioso, y tengo que reconocer que Lucía, fue la más grande de todas, que hay una canción para ti de Skillet "Lucy", la cual recalco y concluyo con ella esta entrada:

Hola Lucy, me acuerdo de tu cumpleaños.
Yo sé que haría todo diferente si tuviera la oportunidad
Pero todo lo que tengo son estas rosas para dar
Y no me puedes ayudar
Aquí estamos
Ahora estás en mis brazos
Lucy y yo caminando de la mano
Lucy, yo no quiero terminar
Sólo pido otro momento entre tus ojos
Nos vemos en otra vida
En el cielo, donde nunca nos despedimos