lunes, 22 de agosto de 2011

51.

+ Te quiero demasiado. Tanto que a veces me duele.
- No seas tonta. Sabes que yo a ti también te quiero. Mírame. Venga ya, levanta la cabeza, mírame.
+ ¿Qué pasa?
- ¿Por qué lloras?
+ Y porqué no, joder, déjame llorar.
- Bueno bueno. Vale, yo te dejo. ¿Puedo consolarte al menos?
+ Tu eres tonto.
- Joder pues nada.
+ ¡Pero quieres consolarme!
- Ofú. Sí. Claro que quiero. Pero no llores anda.
+ Es que, no se, me apetece ¿vale?
- Pero no me gusta verte así. Lo sabes.
+ Ya, pero... ¡¿Por qué te tienes que ir?!
- Sabes que no quiero irme...
+ Si yo me pudiera ir... Daría lo que fuera para estar en tu lugar.
- Ya...
+ Lo siento, tienes que disfrutar ¡¿Te enteras?! Pasalo bien y no pienses mucho en mí...
- Jajaja. Lo ultimo... es complicado.
+ Te quiero.
- Yo más.
+ Já.
- Calla anda.

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