jueves, 5 de enero de 2012

60.



Mañana será día 31. Llevo tiempo queriendo hacer una lista, sobre cosas que hacer antes de terminar el año, estoy soberanamente hasta la punta del pie, de hacer cada  30 de diciembre una lista para hacer antes de que acabe el año...y nunca lo consigo. Pero esta vez es diferente. Esta vez vengo cargada de ilusiones, mas fuerte que nunca, para hacer una lista, entera, completa, y sin sentido para cumplir a raja tabla.

Cuándo me he largado, y te he dejado ahí sentado. Me he tenido que sentar en las escaleras, porque las piernas me temblaban, y sólo tenía ganas de llorar. Y he podido sentir como el mundo giraba a mi alrededor a doscientos por hora, mientras yo te perdía. Y no he podido hacer otra cosa.  He salido corriendo.  Te he encontrado. No puedo permitirme perderte, y si tengo que salir corriendo, y quedarme sin aire para encontrarte. Lo haré...las veces que haga falta.

Llevo algo más de una semana, si, solo una semana, loca. Es como un vicio, es adictivo. Me gusta porque va en pequeñas dosis, intensas, pero pequeñas. Me gusta porque acelera el pulso, sube la adrenalina. Me gusta porque no tiene sentido ni hace falta buscarle explicación. Porque te hace sentir libre pero nunca te libera. Y sabe ponerte a prueba, joder si sabe. Porque siempre tiene la cabeza donde no toca y me hace perderla a mí. Porque se equivoca pero siempre tiene una buena excusa. Porque es difícil de creer. Porque se podría decir que es un reto, pero de esos alcanzables. Produce locura y eso, ¿sinceramente? me encanta. Asique sí, llevo una semana loca por culpa de el.

En fin, nuestra manera de conocernos no fue ni la mejor ni la peor, una más, diferente, única, especial, ni perfecta ni imposible. Solo sé dar gracias a que ese 27 de diciembre crucé mi vida con la suya. Cosa que ya por el hecho de suceder me parece imposible, pero soy de esas que creen que la palabra imposible se confunde con difícil. Y lo difícil, a veces, sucede y este es uno de esos casos.

Y eso, es lo que has estado buscando desde hace unos tres meses.
Una sonrisa al despertar. Una mirada cómplice. Un abrazo mientras cien personas mas siguen paseando. Un te quiero a media voz, por el miedo a sentir. Una disculpa aceptada. Una nube a tu alrededor. Una frase que diga todo: Tengo ganas de tí. Un hombro sobre el que llorar. Una razón para reírte. Una razón para poner una de tus caras favoritas. Un paseo a las 5 de la tarde. Un "No te vayas por favor". Una caricia en la espalda en mitad de la explicación del ciclo de la sangre. Una señal que lo dice todo. Un corazón que late deprisa cuando posas tu oído sobre él. Un hueco entre la clavicula para apoyarte. Unas heridas de guerra. Un corazón sanado. Y unas ganar irremediables de comerte el mundo.

Tan normal todo, como que en medio del Puente de Triana de la preciosa Sevilla, mirando hacia la Torre del Oro, venga y te bese. Tan normal que sean sus labios el ultimo contacto que tengas con el 2011. Normal o no, quién sabe, raro o no, no me importa, increíble, irreal, perfecto, difícil pero real, ¡qué mas da! Todo me da igual, cualquier adjetivo es insignificante para compararlo con todo lo sucedido ese día. Pero no me importa que no haya adjetivos, palabras o lo que sea, mientras perdure en mi recuerdo y obviamente espero en el suyo, es perfecto.

Habrá tanta gente que diga, ¿estas loca?, otros tantos que no me crean y otros a los que no les guste, pero os diré a todos una cosa, seáis amigos, conocidos e incluso alguno que otro, enemigo. Estoy feliz, a mis amigos, eso les debe bastar, a mis conocidos alegrar y a mi enemigos, no les gustará, pero os digo, probad a hacer algo que creáis imposible, realidad, ¡probarlo! Se siente la gloria circular por las venas. Probadlo. No os defraudará.

Me queda decir, que mi lista, no tenía mas que propósito que el de ser feliz. Asique querido 2011, siéntete orgulloso de ser el único año, que ha cumplido mi último deseo. Siéntete orgulloso de que en tu año, el y yo nos hayamos conocido. Y querido 2012, siéntete orgulloso de que en tu año, TODO, sea posible.

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Corazones rotos