martes, 15 de abril de 2014

78.

"¡Que yo no se vivir sin ilusiones!".
"¿Y por eso buscas problemas?".

Mira a tu alrededor. Sonrisas ebrias buscando motivos por los que aguantar en el fondo de un vaso de plástico. A saber qué clase de veneno llevará. Aquel que nos mate más rápido, aquel que nos borre el dolor y los recuerdos. Pasa el porro, compartamos tristezas.

Y qué bien nos lo pasamos, qué jodidamente bien va todo una vez has olvidado quién eres y la corta vida que llevas a tus espaldas. Nos creemos los reyes del mundo por desafiar las leyes, pero seguimos a rajatabla la de la gravedad al acabar por los suelos. Recógele el pelo a esa, creo que va a vomitar sus inseguridades y la presión por ser quien no es. Dile a aquella otra que está muy guapa, la he visto mirando a otras chicas y comparandose, pensando que debía haberse puesto una falda más corta. Quién se va a fijar en ella si ni siquiera sabe bailar. Quién se va a fijar en ella, si no sabe amar sólo por una noche.

Míranos, qué felices somos. Déjanos disfrutar de esta alegría momentánea, ya tendremos tiempo de volver a casa de puntillas, recordando poco a poco todo lo que nos hemos empeñado en borrar. Después de todo, nuestras vidas sólo consisten en encontrar la forma de evadirnos de lo que nos imponen, de calentarnos la cabeza, de ser uno entre miles de la masa, de ser nosotros mismos.





Hagamos algo distinto esta noche, tú y yo. Seamos algo más que ilusiones perdidas, seamos las sonrisas más bonitas de esta ciudad.

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