jueves, 26 de enero de 2012

61.


El amor dura un instante, ama, nunca sabes cuándo, de repente, todo acabará.
A veces es necesario que todo se derrumbe para que luego las cosas vayan bien. Y entonces las cosas entre nosotros no desaparecerían, tan sólo cambiarían. Y no necesariamente tendría que ser un cambio a peor. Nuestra historia siempre ha ido al revés, empezando por el final, acabando por el principio, primero los besos y luego quizás un poco de cariño. Eso significaría que hemos pasado lo peor, que estamos en nuestro mejor momento, hasta que llegue el final del principio… y entonces ahí, quién sabe lo que pasará.

Cómo ha cambiado irremediablemente mi vida, sin esperar a que estuviera preparada, sin preguntar, me arrebata personas que jamás pensé que me abandonarían, me sitúa en medio de un montón de extraños, me revuelve las ideas y me venda los ojos dejándome en mitad de un mundo que no comprendo. Sólo espero que al final todo acabe en su sitio, que encuentre mi lugar, que esté con las personas a las que quiero, y que me quieren, porque en el fondo todo lo demás sobra. Espero que mi tren encuentre pronto la vía correcta, aunque sé que el camino no va a ser exactamente sencillo, todo se complica cada vez más y más… Sé que habrá baches, que no siempre la vida será dulce, pero al final todo esto merecerá la pena.
Mientras espero tirada en medio de la nada, esperando que alguien me rescate, que algo me saque de este lugar; aunque quizás ya va siendo hora de dejar de esperar a dios-sabe-qué y ser yo misma quien me saque de aquí.

Acaso soy la única que se siente perdida? Me siento como si quisiera mantener demasiadas cosas cerca de mí, a demasiadas personas, y se me escapan de las manos, no puedo abarcarlas a todas. Sé que tarde o temprano tendré que dejar ir a alguien, que quizás sea mejor dejarlo ir, pero no soporto la idea de alejarme de quien fue para mí tan importante en el pasado. No soporto que las relaciones cambien (a no ser que sea un cambio a mejor).
De todas formas siempre he creído que si haces algo mal, si haces daño a alguien la vida te devolverá el golpe que ha recibido esa persona, te devolverá el error que has cometido; de una forma u otra, es inevitable. No se trata de hacer siempre buenas acciones ni tratar a todo el mundo como si fuera porcelana, porque a veces es necesario hacer daño… Opino que si tú te sientes bien contigo mismo, si te sientes bien con lo que te rodea, la vida te brindará nuevas y buenas oportunidades. Si por el contrario sientes que ya nada puede ir peor, que la vida es una mierda pues ahí es cuando te sorprendes y efectivamente aparece una desgracia detrás de otra. Es como si las personas fuéramos imanes capaces de atraer lo positivo o lo negativo de la vida según nuestra actitud ante ellas.

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