lunes, 2 de abril de 2012

64.

Pienso que a veces solo tienes que aprender a ver que hay de bueno en todo lo malo que te ocurre, o simplemente creer, por no decir saber, que puedes dejar lo malo y entregarte a lo bueno que te espera en el carril de al lado, todo consiste en uno mismo y en las ganas que tengas de levantarte para disfrutar el día al máximo.
Se dice que de los sueños se vive porque la fe que tienes en que estos se hagan realidad es muchas veces lo que te mantiene, lo que te da fuerzas y te empuja a seguir. Pero, deja esa posibilidad de que se puedan hacer realidad y toma partida en tu vida, haz que se hagan realidad. No dejes que tus sueños se marchiten, no dejes que te abandonen, sal de tu casa con una sonrisa y con ganas de comerte el mundo, hoy no será el día en el que todos tus sueños se vengan a bajo, no será el día en el que te des por vencida, si tienes un sueño persiguelo no lo dejes escapar, porque lo que realmente te dará fuerzas es saber que lo conseguirás y que no estarás sola, que habrá gente que este ahí contigo, gente que sin que te des cuenta y que sin proponerselo te tiendan la mano y te ayuden a cumplirlos.
Quién sabe si ya tienes a esa persona que puede ayudarte a cumplir lo que sea, que sin que te des cuenta te eleva a lo más alto para que te sientas diosa del universo y confíes en que tus sueños no están tan lejos, los tienes en la palma de las manos.
En el momento en el que te das cuenta de que sí, que esa persona que te acompañará siempre, que estará contigo y cumplirá uno a uno cada deseo, sueño o cada tontería que te ocurra y se la digas en cualquier momento y al rato de olvides que la habías dicho, pero al día siguiente ahí está, con lo que habías pedido.
Porque hay personas que se proponen hacerte feliz, cumplir tus sueños y a cambio solo piden la eternidad contigo, y en ese momento te invadirá un deseo que antes no tenías, algo nuevo, querrás que siempre sonría y esa será tu "misión" hacerle sonreír, hacerle feliz cada instante, para que el pueda hacerte feliz a ti..
Para que seáis felices, y juntos alcancéis vuestros sueños con ayuda del otro, porque te darás cuenta de que quizá no sepas lo que es una naranja, pero él es tu mitad.
Y ojala, en ese momento te des cuenta de que ha cumplido tu sueño.
Y pienses, es él, es mi sueño.
Es todo lo que quería.
Y no es una tontería, no es que sea infantil, ni crea en los cuentos de hadas, ni se digan cosas por quedar bien, que no es que se me salga la oxitoxina por las orejas, que no es algo pasajero, que no es cosas de jóvenes. Son las ganas de ser feliz junto a alguien que te hace feliz, es adorar, querer, amar, es sentir que estas en el lugar que deberías, sentirte bien después de mucho tiempo y sentirte en casa cuando te ves en sus ojos, que es haber encontrado lo único que realmente necesitas.
Llámalo felicidad, que yo prefiero llamarlo por su nombre.

- ¿A donde vamos a ir?
+ A comernos el mundo, ¿te parece bien?
- Si, y el sol, la luna y las estrellas.
+ La galaxia entera si me lo pides tú.

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