Mañana será día 31. Llevo tiempo queriendo hacer una lista, sobre
cosas que hacer antes de terminar el año, estoy soberanamente hasta la punta
del pie, de hacer cada 30 de diciembre
una lista para hacer antes de que acabe el año...y nunca lo consigo. Pero esta
vez es diferente. Esta vez vengo cargada de ilusiones, mas fuerte que nunca, para
hacer una lista, entera, completa, y sin sentido para cumplir a raja tabla.
Cuándo me he largado, y te he dejado ahí sentado. Me he
tenido que sentar en las escaleras, porque las piernas me temblaban, y sólo
tenía ganas de llorar. Y he podido sentir como el mundo giraba a mi alrededor a
doscientos por hora, mientras yo te perdía. Y no he podido hacer otra cosa. He salido corriendo. Te he encontrado. No puedo permitirme
perderte, y si tengo que salir corriendo, y quedarme sin aire para encontrarte.
Lo haré...las veces que haga falta.
Llevo algo más de una semana, si, solo una semana, loca. Es
como un vicio, es adictivo. Me gusta porque va en pequeñas dosis, intensas, pero
pequeñas. Me gusta porque acelera el pulso, sube la adrenalina. Me gusta porque
no tiene sentido ni hace falta buscarle explicación. Porque te hace sentir
libre pero nunca te libera. Y sabe ponerte a prueba, joder si sabe. Porque
siempre tiene la cabeza donde no toca y me hace perderla a mí. Porque se
equivoca pero siempre tiene una buena excusa. Porque es difícil de creer. Porque
se podría decir que es un reto, pero de esos alcanzables. Produce locura y eso,
¿sinceramente? me encanta. Asique sí, llevo una semana loca por culpa de el.
En fin, nuestra manera de conocernos no fue ni la mejor ni la
peor, una más, diferente, única, especial, ni perfecta ni imposible. Solo sé
dar gracias a que ese 27 de diciembre crucé mi vida con la suya. Cosa que ya
por el hecho de suceder me parece imposible, pero soy de esas que creen que la
palabra imposible se confunde con difícil. Y lo difícil, a veces, sucede y este
es uno de esos casos.
Y eso, es lo que has estado buscando desde hace unos tres
meses.
Una sonrisa al despertar. Una mirada cómplice. Un abrazo
mientras cien personas mas siguen paseando. Un te quiero a media voz, por el
miedo a sentir. Una disculpa aceptada. Una nube a tu alrededor. Una frase que
diga todo: Tengo ganas de tí. Un hombro sobre el que llorar. Una razón para
reírte. Una razón para poner una de tus caras favoritas. Un paseo a las 5 de la
tarde. Un "No te vayas por favor". Una caricia en la espalda en mitad
de la explicación del ciclo de la sangre. Una señal que lo dice todo. Un
corazón que late deprisa cuando posas tu oído sobre él. Un hueco entre la
clavicula para apoyarte. Unas heridas de guerra. Un corazón sanado. Y unas
ganar irremediables de comerte el mundo.
Tan normal todo, como que en medio del Puente de Triana de
la preciosa Sevilla, mirando hacia la Torre del Oro, venga y te bese. Tan
normal que sean sus labios el ultimo contacto que tengas con el 2011. Normal o
no, quién sabe, raro o no, no me importa, increíble, irreal, perfecto, difícil
pero real, ¡qué mas da! Todo me da igual, cualquier adjetivo es insignificante
para compararlo con todo lo sucedido ese día. Pero no me importa que no haya
adjetivos, palabras o lo que sea, mientras perdure en mi recuerdo y obviamente
espero en el suyo, es perfecto.
Habrá tanta gente que diga, ¿estas loca?, otros tantos que
no me crean y otros a los que no les guste, pero os diré a todos una cosa, seáis
amigos, conocidos e incluso alguno que otro, enemigo. Estoy feliz, a mis amigos,
eso les debe bastar, a mis conocidos alegrar y a mi enemigos, no les gustará, pero
os digo, probad a hacer algo que creáis imposible, realidad, ¡probarlo! Se
siente la gloria circular por las venas. Probadlo. No os defraudará.
Me queda decir, que mi lista, no tenía mas que propósito que
el de ser feliz. Asique querido 2011, siéntete orgulloso de ser el único año, que
ha cumplido mi último deseo. Siéntete orgulloso de que en tu año, el y yo nos
hayamos conocido. Y querido 2012, siéntete orgulloso de que en tu año, TODO, sea
posible.
me encata ^^
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