miércoles, 7 de diciembre de 2011

58.

Es hora de volver a ver la luz por las mañanas. Es hora de ver los pájaros volar y creer que tú también puedes. Es hora de pensar en sonreír y sacar todo lo bueno de ti. Es hora de volver a creer que puedes salir a la calle y creerte capaz de comerte el mundo.
Es hora de volver a demostrar todo de lo que eres capaz y dejar claro quién eres y qué quieres. De no dejarte pisotear por nadie ni por nada.
Es hora de sonreír, de demostrar que eres feliz, y que te mereces serlo.

Hoy ha amanecido de una forma diferente, la luz iluminando tu cara y el silbido de los pájaros como despertador. Te levantas de la cama y elijes el pie derecho para sostener el día de hoy. No elijes una ropa discreta, elijes colores provocativos y llamativos, que te vean de lejos y digan: "Ahí viene". De desayunar cereales de chocolate y no pensar en la cantidad de calorías que tienen. Te sientes bien y te pones guapa. ¡Ahí voy! Hoy sé que es mi día.

Pones un pié en la calle, miras el cielo, el sol deja de esconderse entre las nubes y sale para verte ir. Tes dispones a partir. Levantas la cabeza, sacas pecho y comienza el día.

Con el pie derecho.
Es hora de volver a nacer.
Es hora de volver a ser tu mismo.

Que el día, te enseñe la verdad.

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Corazones rotos