jueves, 5 de mayo de 2011

45.

Hola. Hola a todos. Hola a nadie. Hola a quienes lo lean, y hola a quienes no lo lean. Hola a los enamorados, y hola a los de corazón roto. Hola a los felices y hola a los infelices. Hola.
Hola. Es una de las palabras que más decimos a lo largo de nuestra vida. Cada vez que conocemos a alguien, cada vez que nos encontramos a alguien, cada vez que quedamos con alguien. Es lo primero que decimos por la mañana, y lo que vamos repitiendo una y otra vez a lo largo de todo el día. Es una palabra que resulta fácil decir, a veces la dices porque quieres o por compromiso, a veces la dices alegremente y otras despectivamente. Y otras veces cuesta decirla, cuesta mucho. ¿Porqué? Quizá porque hay gente que piensa que decir hola puede significar perdón, puede significar olvido, también en algunas ocasiones puede significar "tenía ganas de verte" y la peor de todas a veces no significa nada. Pero para la persona a la que va puede significar tantas cosas que acertar con la intención con la que va es muy difícil. E incluso, cuando aciertas no sabes si ese hola merece respuesta o lo único que merece es que te des media vuelta y te vayas. Y cuando no significa nada, se supone que es fácil decirla, ya que no va con ninguna connotación, pero antes de decirla, de lejos estas viendo a esa persona a la que no sabes si saludar si no saludar si simplemente hacerle un gesto o si pararte a hablar, todo por que la historia entre los dos es más que ese instante. Y si decides decirle hola, puede o puede no significar nada. El único que sabe la intención eres tú, el que dice Hola.

Resulta tan difícil decir hola a una persona que lo único que se merece de ti es tu silencio hacia ella, lo único que merece de ti es...mentira, no se merece nada de ti. ¿Porqué has de decirle hola? 
Me podrían decir mal educada, pero ¿porqué? ¿porqué tengo que saludar a alguien, que no se merece más que desprecios con la vista, alguien a quien no mirarías porque no se merece ver lo que tus ojos piensan, alguien que no debe de ver que sin el/ella el mundo ya no es el mismo, no puedes mostrar debilidad y sabes que con ese hola, al mirarla... no podrías aguantar ni la ira, ni el desprecio, ni las ganas de llorar... porqué? Y si le dices hola simplemente por no ser mal educado/a... ¿cómo lo interpretará? dirá que la he perdonado, dirá que he olvidado todo... Y caes enredado en sus ojos de corderito, y te lleva a donde el/ella quiere... por que eres demasiado/a buena como para que ese hola no signifique nada. Y al final la curiosidad te mata y entablas una converzación que llevas tanto tiempo rehuyendo. Y la culpa. ¿Quién tiene la culpa? Tú.

Quien sabe si haces bien o mal. A veces es tarde. A veces es el momento justo. Quizá sentirás paz una vez que digas hola, aunque no signifique un perdón total, pero si un ¿que hay de nuevo?
O puede que tu orgullo, nunca te deje ver mas allá de tus narices.





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Corazones rotos