martes, 23 de noviembre de 2010

25.

Nuevo proyecto, la historia de Africa y Borja. Novela. 
 

(Hoy habla África.)

Hoy hace un buen día; fue lo primero que pensé cuando los rayos del sol me obligaron a abrir los ojos.

Me levanté como todos los días de un verano minimamente singular, y fui a tomarme mi tazón de cereales; No sorprendiéndome el encontrar algún que otro cereal insípido.

Me vestí y me aseé, limpié mi cuarto y me senté al ordenador, bien entrado el mediodía.

Hablé con Caro, y me dijo que a las seis se pasarían a por mí, ella y Marcos, ya que nuestros amigos tenían un partido de fútbol e íbamos a ir a verlos .

Una vez llegadas las seis, llamaron al timbre y salí, costandome abrir los ojos pues el sol pegaba hoy bien fuerte.
El camino hasta el campo se me hizo demasiado corto.
Cuando llegamos todos nos saludaron y estubimos hablando un rato, hasta que el partido empezó, el otro equipo estaba bastante en forma, pero nosotros confiabamos en nuestros amigos.

No conocía a los del otro equipo, pero uno de los jugadores me llamó la atención y no fue precisamente por como jugaba, al partido es a lo que menos cuenta le estaba echando, estaba sumisa en él, tan embobada que apenas vi como el balón se le escapaba de los pies para venir a parar a mi cara.

Se acercó corriendo y le eché el balón, a lo que respondió con un simple y seco:
- Lo siento.

Ya no volvió a dirigirse a mí para nada, y no hubiera hablado más en todo el partido si no se hubiera quejado del juego que estaba demostrando su equipo.

Cuando el partido acabó fuimos a felicitar a nuestros amigos. 
Y Marcos y Caro, me acompañaron a mi casa.

No dejaba de pensar en la cara de aquel chico, en su insípida voz como el cereal, ni en sus ojos inexpresivos.


¿Quien sería aquel chaval?

1 comentario:

Corazones rotos