lunes, 16 de agosto de 2010

10.

Parece tan increíble, empecé escribiendo porque era mi manera de desahogarme, de olvidar por un rato al mundo y centrarme solo en que la tinta del bolígrafo pinte el papel y crear historias, frases, palabras que puedan gustar, y lo hacía por rebeldía en un principio llenaba las hojas de mis diarios de reflexiones sobre el día a día, odia que mi rutina fuera tan... evidente?

Encontré algo en lo que apoyar mis ideales, y al ver que en el momento que me niegan lo único que verdaderamente hacia que mi mente volara de esta absurda realidad, la gente me apoyara, leer a gente que se identifica con estas cosas, realmente es el mejor de los premios que me podrían dar.

Todo escritor, o proyecto de este, basa su escritura, se inspira en la escritura de otro, de un escritor grande y conocido, encuentra el alivio en que si tienen ciertas cosas parecidas la gente lo leerá y le gustará y quizá algún día tu seas el grande y alguien se base en ti.

Yo quería hacer algo diferente pero sin alejarme mucho, empecé esto como una autobiografía, pero entonces el final de mi libro no sería mío, por ello, no será una autobiografía real, añadiré otros sucesos, pero, que se basan en mis ideales.

Gracias a todos de nuevo! ^^

Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que mas anhela: su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.
Carlos Ruiz Zafón, "El juego del ángel"

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