viernes, 23 de julio de 2010

3.

Te llevabas el resto del dia pensando en él, en que si te quedrá, si le gustas, porque me habrá guiñado el ojo, pero sí le gusta la otra... y tal.


En mi caso, hasta que dejé ese colegio, me llevé 5 años pensando eso, salvo que en mi caso él si que me quería, solo que su forma de demostrármelo era darme puñetazos en la barriga.

Conforme pasaban los años y crecíamos el numero de puñetazos iba disminuyendo hasta el punto de que desaparecieron.

Una noche, en fin de curso fuimos varias familias a cenar a un restaurante al lado de una explanada entre varios edificios.
Estábamos él, su hermana, una chavala y su hermano, y yo.
Jugábamos a correr de portal en portal sin que el o la que lo quedaba nos pillara.

Pero él y yo nos fuimos al final del todo a 1 callecita, comenzamos a dar vueltas al rededor de 1 árbol, y el me dijo que me quería, en ese momento era un sentimiento compartido, y como dos niños inocentes me preguntó:
-  ¿Nos besamos?- Fue algo.. aterrador en ese momento.
Pues lo cierto es que nunca nos llegamos a besar, teníamos como 7 años, y no nos atrevíamos.

Nuestros amigos corrieron hacia los padres diciendo: ¡ahi una boca ahí atrás! 
Nosotros fuimos detrás dicendo ¡que no que no!

Y al final todo quedó entre él y yo.

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Corazones rotos